Un día cualquiera cuando el cerebro se apaga

Cuando no hay qué escribir

Una breve historia para blogueros no inspirados

   Sus largos dedos de pronto no supieron qué escribir, ellos quedaron inmóviles sobre el teclado, esperando la orden del anónimo redactor. Pero éste estaba vacío. En su alma todo rastro de motivación se había desvanecido después de su último viaje.

   Algunas vagas ideas brotaban fugaces, él sabía que a veces esos destellos de creatividad son capaces de llenar, con algunas palabras, la blanca pantalla del computador. Sin embargo la frustración llegó cuando adjetivos como: bonito, bello, hermoso y paradisíaco empezaron a surgir dentro de los párrafos.

   "¡No, no me gusta! ¡parece folleto turístico!" pensó mientras borraba el texto. Habían pasado cuarenta minutos y la tarea había vuelto a cero, y la cabeza a estar vacía otra vez.

   Tener la mente en blanco era la sensación más desagradable que el anónimo redactor podía sentir desde que se autonombró bloguero de viajes. Aún así, trató de darle tiempo a sus sinapsis neuronales para que de algún modo ellas hicieran su misteriosa magia.
   "Al final, es desde ese mundo de electrones y de energía donde todo se origina ¿no? ¡yo no puedo forzarlo!", reflexionó al momento de colocarse los audífonos dispuesto a hacer una pausa para escuchar algo de su música preferida.

   Llegó la tarde, y la pantalla del computador del delgado hombre ya no era un lienzo en blanco, ésta ahora mostraba los inconfundibles memes y demás tonterías de la Internet, obra y gracia del Facebook, que tiene la capacidad de absorber el tiempo y la vida de cualquiera.
   Consciente del tiempo perdido, nuestro personaje al que llamaré Ocram, salió lejos del encierro de las paredes de su casa sin rumbo definido. Sentía la necesidad de dar un paseo por el pequeño pueblo que habitaba, tenía la esperanza de que con ello su ocioso cerebro volviera a andar.

   La plaza principal del pueblo bullía de actividad humana, algo infrecuente para una plaza normalmente carente de vida. Eran quizá los efectos del calor extremo del verano, pues quién quiere estar dentro de casa cuando los termómetros marcan 30 grados centígrados.

   Llamaron su atención los coloridos carritos que simulaban trenes. Le resultó gracioso ver a los niños felices mirando extasiados las titilantes luces de colores que adornaban las máquinas. En otro rincón de la plaza un grupo de adolescentes danzaba al ritmo de una frenética saya, parecía ser un ensayo. 

   "¡Bah! No me gusta esa danza, me parece tan vana, ¿dónde están los shacshas*?" protestó Ocram.

   Ajeno a ese pequeño mundo urbanizado, el cielo clamaba por atención, y usaba a las primeras estrellas, ellas ya se mostraban teniendo de fondo a las nubes rojas iluminadas por un sol bajo el horizonte. Por un momento Ocram puso sus esperanzas en la inspiradora naturaleza. Habría que ser de piedra para no dejarse conmover aunque sea un poquito por el espectáculo que esta nos ofrece todos los días. Se alejó del bullicio. Pero la suerte no estuvo de su lado. El cielo sólo le llenó la cabeza de pseudofilosofía romántica, y de recuerdos, muchos recuerdos, pero de ideas para escribir sobre el viaje, absolutamente nada.

   Sentado otra vez frente al computador, la situación fue la misma, vacío total. Sólo le quedo hacer una cosa, revisar las estadísticas del blog, luego revisar la plantilla, y después pensar en cambiar el logo, y ver algún tutorial de lo que sea en YouTube. 
   La web más popular del mundo para ver videos en línea es casi tan adictiva como el Facebook. Empezó viendo cursillos de animación y terminó muy tarde por la noche viendo videos de gatitos graciosos y tiernos.

   "¡Uf, un fin de semana perdido otra vez!" 

   Resignado y con el reloj marcando la medianoche, Ocram abrió su blog, ingresó a Crear Nueva Entrada, y escribió en el título: Un día cualquiera cuando el cerebro se apaga. 

Voilà.


*Shacshas: Danza típica de la región Ancash, y muy difundida en los distritos limeños de Paramonga y Pativilca.

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Guayaquil, todo está en la mente

Guayaquil Ecuador
Gracias a Isabel Guerra por la foto

   Quedé sorprendido. Cómo era posible que en esta ciudad, en donde yo guardaba bonitos y casi mágicos recuerdos, pueda ahora yo sentir tanto miedo y vulnerabilidad. 

   Quizá después de tantos años transcurridos desde mi última visita a Guayaquil, estoy siendo testigo de una importante transformación. Una negativa metamorfosis que ha hecho de esta ciudad, una selva de cemento cubierta por la sombra de la inseguridad.

   Pero intuyo que esta rara sensación no es debida a una decadencia propia de una gran ciudad fuera de control, ya que Guayaquil aún conserva mucho de ese encanto y tranquilidad que vi en el 2010. Así que estoy tratando de convencerme de que esto debe tener otra explicación, y ya creo saber por dónde enfocar.

   Para tratar de entender mejor esta situación, describiré algunas diferencias entre mi visita a Guayaquil del 2010, con la última visita de hace apenas unos meses atrás. Luego saco conclusiones, o por lo menos eso intentaré.


Guayaquil, La Perla del Pacífico

Viaje a Guayaquil - 2010 (Sin miedo)

- Primero, ¡yo era "virgen"!: 

   Así es. Fue mi primer viaje y mi primer contacto con una ciudad fuera de mi país. El primer golpe a mi orgullo peruano fue la impresionante y moderna terminal de buses que me dejó con la boca abierta. Luego el enorme río Guayas y sus largos puentes cruzándola. 
   
   Lo amplia, plana y pintoresca que es la ciudad, sumado a la relativa paz que pudimos respirar en sus calles me enamoró. No puedo dejar de mencionar el orden y la consideración de los ecuatorianos, una característica que admiro en ellos hasta hoy.

   Todas esas cosas fueron una novedad para mi mente peruana aquel entonces. Lima tiene sus lados amables, como por ejemplo las sobrecogedoras vistas del mar desde el acantilado de la Costa Verde. Pero en general, para mí, Guayaquil nos supera ampliamente en casi todos los aspectos. Modo envidia activada.

- L'amour: 
   
   Recorrí esta ciudad y gran parte de Ecuador junto a mi novia (Toda la historia está escrita en el blog). ¡Eh! como que este detalle hace una gran diferencia ¿no? ¡oh sí! Quizá ese estado de enamoramiento extremo, ese que nos hace ciegos ante los defectos de la persona amada, se extendió también a la ciudad ¿quién sabe? ¡Cuidado mariposas, hay iguanas en el área!

- La ignorancia ayuda

   Por nuestra seguridad siempre es bueno saber qué lugares son peligrosos en una gran ciudad. Caroline y yo supimos cuidarnos, pero estoy seguro que por dar rienda suelta a nuestro gen explorador hayamos pisado lugares un poco "picantes" sin darnos cuenta. Aún así la sonrisa nos acompañó todo el tiempo. Sin estrés mi ñaño.

Guayaquil 2016 en video

Viaje a Guayaquil - Septiembre 2016 (Con miedo)

- Fue un viaje de prensa: 

   Fue rápido, con un itinerario rígido (Parque Histórico, Malecón 2000, Barrios Las Peñas) y junto a otras personas. Normalmente soy algo huraño, aunque esta vez tuve suerte y compartí el viaje con buenas personas que desbordaban amabilidad y buenas vibras.

- Gracias, pero ya me pusiste nervioso: 

   Nuestros anfitriones en su afán de cuidarnos nos indicaron con frecuencia los lugares por los que no era buena idea caminar. Lo curioso es que yo observaba la supuesta calle peligrosa y se veía bien. ¡Hey pero si por allí yo pasé con Carito!

   Estuve hospedado en un hotel llamado YU Smarthotels, un excelente lugar para alojarse por cierto, pero luego de tanta advertencia, lo mejor era sólo salir siguiendo al guía y tratar de no ser aventurero. Imagina, a unas 3 calles del hotel había un mercado popular de artesanías, y algunas de mis compañeras de viaje quisieron ir a comprar algunos recuerdos. Acompañe a dos de ellas haciendo de guardaespaldas. No nos pasó nada, pero la tensión que sentí no la había sentido el 2010 y eran las ¡10 de la mañana! Con esta onda yo no salgo de noche mi pana.
   
Conclusión sesuda y super obvia

   Ve al lugar de tus sueños o ve a la esquina de tu casa -exagerando- pero ten presente que no importa lo bonito o feo que sea ese lugar, o si te cruzas con buenas o malas personas, si no hay una actitud positiva en la mente, un paraíso puede convertirse en un infierno.

   Cuando tenemos la mente en calma y en el presente, hasta ese lugar sin "nada en especial" puede ofrecerte unas experiencias que jamás olvidarás. Como me pasó a mí el 2010 en Guayaquil o el primero de enero del 2011 junto a una familia aún ebria por los festejos del nuevo año en una calle olvidada de Huanchaco. Caroline y yo zapateamos huayno que salía de una pequeña y vieja radio portátil mientras aquella familia moría de la risa y nos invitaba cerveza, siendo unos completos desconocidos.

   Volviendo al tema, Guayaquil seguirá siendo Guayaquil. Esa Guayaquil con millones de formas imaginables, a veces buenas, a veces malas, pero de nosotros depende cómo reaccionar ante ello. Espero regresar pronto, tengo que subirme a la noria La Perla.

Paz


PD: Viaja con tu pareja, es lo mejor.
  
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Cerámica Calle ¿mágica?

Ceramica Calle Nasca

   Grité sobresaltado. ¿Será real lo que vi? ¿será algún hechizo antiguo? ¿arcilla de origen extraterrestre? ¿una conspiración illuminati? No lo sabía. Lo único claro era que mi vasija de barro poseía algún tipo de poder "mágico" que aún no lograba descifrar por culpa de mi extremo temor. Este no me permitía llegar más allá, justo cuando una extraña luz emergía de la pieza de barro cada vez que la tomaba entre mis temblorosas manos. Las que naturalmente reaccionaban soltándola en el acto y obligando a mis piernas a alejarme de allí lo más rápido posible.

   Lo curioso es que esta vasija de estilo preinca, no era original, no era una reliquia antigua envuelta con alguna maldición andina, sino una creación mía. Aún recuerdo muy bien dónde empezó esta historia, en la que yo mismo amasé, moldeé, pinté y trasladé la que ahora se ha convertido en un caso digno para los expedientes secretos equis. 

   Fue en Nasca, pequeña y calurosa ciudad del sur del Perú donde una tarde junto a un grupo de periodistas, fuimos a visitar a una familia artesana muy reconocida por estos lares, los Calle. Fuimos a su taller, donde nos recibió un señor de vivaz mirada y poblado bigote. Se presentó como Tobi, y nos dijo que él era uno de los herederos del legado que dejó su famoso padre, el ya fallecido maestro alfarero Andrés Calle Flores.

   Tobi fue el encargado de relatarnos con orgullo, todos los detalles de la ardua labor de su padre. Fue así que supimos que Don Andrés fue un pionero. Un hombre que con paciencia, ensayo y error empezó a elaborar las réplicas de las cerámicas Nasca. Pero no era un simple duplicador, Andrés Calle Flores era un investigador autodidacta. Descubrió, aprendió y rescató las técnicas de los antiguos ceramistas Nasca allá por los años 40 del siglo XX.


Tobi, taller Andres Calle Flores
Tobi, en pleno relato

   Uno de sus descubrimientos se dio al examinar unos fragmentos de cerámica Nasca que los detestables huaqueros dejaban tras ellos. Fue en uno de estos fragmentos, que la aguda visión de Andrés halló muchas huellas dactilares, como si hubieran sido moldeadas sólo con las manos, lo que sumado a las herramientas que logró encontrar, le permitió afirmar que los Nasca nunca usaron el torno. Ellos fabricaban sus vasijas a puro pulso y tesón.

   El recibimiento de Tobi no se limitó a los relatos y demás detalles de la gran historia de su padre. Él deseaba que pusiéramos en práctica todas las técnicas que los Nasca usaron en sus cerámicas, así que echamos mano al pastoso barro. Fue una agradable experiencia ensuciarse y poner a prueba una cualidad que nos es muy esquiva en estos tiempos modernos. La paciencia.

   Usando sólo una pequeña base de barro cocido como soporte, empezamos la difícil tarea de dar forma globular al caprichoso barro con los dedos. El tiempo sí que pasa rápido cuando uno está en estado meditativo, no es un reclamo, es todo lo contrario. "Sirve también como terapia antiestrés", nos comentó Tobi. Muy cierto.

   Yo creo que tengo dones para alfarero Nasca, quizá algún gen sureño de mi padre esté presente en mí, hasta Tobi quedó satisfecho con mi burdo trabajo. Al final no importa cuál sea el resultado de la vasija, ella es como tu hija, una parte de ti está en ella, tu energía, tus huellas. Como nos dijo Tobi, cada vasija es única, como un ser vivo.

   Entonces tal vez, y sólo tal vez, la luz que vi en mi vasija sea ¿parte de mi energía almacenada en el barro? Bueno, dejo ese tema para el final.


Taller Andres Calle Nasca Ica
Veníamos cansados y con insolación pero todo cambió en el taller

   No me extraña que en el taller de los Calle, se respire un ambiente especial, allí debe de haber una distorsión del espacio-tiempo demasiado grande. No fue raro entonces escuchar que por su modesto taller hayan pasado personajes tan famosos como Steven Seagal y otras estrellas de Hollywood, que según Tobi no quisieron tomarse fotos, pues querían hacer de su visita algo íntimo y secreto. "No pictures please!"

   ¿Pero cómo se enteran del taller si Tobi no tiene una web o cuenta en Facebook? Fácil, las cosas que se hacen bien y con amor calan en la gente, y estas la transmiten de boca en boca, a la forma antigua. Por tal motivo también hay una gran afluencia de extranjeros que llegan por montones y que disfrutan del arte de los Calle. En Nasca no hay persona que no conozca a esta familia, pues son personas ilustres, pero debo de admitir que en el resto del país son muy pocos los que saben o valoran su trabajo.

   Y sobre mi vasija de barro luminiscente, bueno, hacía un buen tiempo que se había hecho pedazos por un descuido mío, de verdad me había quedado muy bonita, quizá por eso la echaba de menos. Dicen que el inconsciente se manifiesta en los sueños. Y sí. Fue allí donde la vi brillar, deseando volverla a tenerla conmigo como una prueba de que hice una vasija Nasca con la guía del hijo del Gran Amauta de los Artesanos, don Andrés Calle Flores.

Por si te interesa:

Taller de Artesanía "Andres Calle Flores"
Avenida San Carlos 240
Nasca - Perú

Teléfono: +51 56 522319 

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¿2017? ¡¡¡pero si aún estoy festejando el 2016!!!

Foto: Mi viaje a Ecuador en avión

   Y cómo no sorprenderme si este año me ha parecido demasiado corto, apenas estoy asimilando todo lo bueno que me ha sucedido este 2016 y ya va ingresando un nuevo año, corriendo y empujando a lo loco ¡por todos los Apus del antiguo Perú! ¡paren ya que me asustan por favor!

   Sabes, lo bueno de darse un tiempo para escribir sobre estas cuestiones reflexivas de fin de año en un blog, es que luego de doce meses puedes volver a leerlas y divertirte un poco, aunque a veces si recorres entre las palabras, puedes llegar a sentir alguna ligera depresión por no haber concretado lo que con tanta ilusión planeaste realizar, como fue mi caso, ¿una muestra? Lee aquí lo que escribí el 2015: (31 de diciembre ¿fiesta? ¡no! ¡reflexión!)

   Pero vayamos a lo positivo, a las cosas que este año me regaló, llenando mis días con muchas sonrisas. ¡A ver! ¡por dónde empiezo! ¡ya está! voy a llamar a este año que se va: El año de los vuelos y de los retornos

   Fue el año de los vuelos porque por primera vez en mi vida surqué los cielos cual cóndor andino dentro de un avión. Podría decir que perdí mi "virginidad aeronáutica" en un avioncito a turbohélice rumbo a Satipo, en la maravillosa Selva Central peruana. Meses después repetí la faena voladora en un avionzote turborreactor con destino a Guayaquil y Cuenca en Ecuador y finalicé con broche de oro viendo desde el aire la selva del Tambopata.

   Fue el año de los retornos porque curiosamente Satipo, Guayaquil y Cuenca fueron lugares en los que tenía muchos de los mejores recuerdos de mi vida, pues los visité allá por el año 2011 junto a mi super-ultra-archi-mega-mencionada compañera de vida, Caroline. Lo que convirtió a estos viajes de trabajo, en experiencias bastante emotivas este 2016, no tanto por las turbulencias, la cuales adoré, sino por las huellas de lo vivido en aquellas tierras anteriormente.

   Viajar en avión nunca estuvo en mis planes de mediano plazo, yo estaba centrado más en viajar a dedo, ¡a lo jipi nomás! pero si hay algo que me ha quedado claro este 2016 es que los planes no necesariamente se cumplen tal y como uno se los imagina. En mi caso, los viajes y la música eran y siguen siendo mi motivación, y el 2015 mi deseo era viajar como un mochilero salvaje, pero casi sin querer queriendo terminé viajando en avión, alojándome en buenos hoteles (ve el asombro) y hasta soy considerado una especie de "Influenciador de Viajes" en potencia, ¡no me quejo!

   Lamentablemente la que se vio perjudicada este año fue mi guitarra. Con tanto viaje (sin ella), sumado a la escritura cada vez más frecuente en el blog y en otros lugares, el lado musical que deseaba tanto cultivar el 2016 (principalmente el canto) quedó relegado a segundo plano, transformado ahora en un simple pasatiempo en el que poco o nada he avanzado.

   No lo negaré, ando un poco frustrado en ese aspecto, viajar y escribir me divierte mucho, pero la música me sigue reclamando cuándo seré capaz de dejar atrás la vergüenza para ser el canal por el que ella se pueda manifestar físicamente y a varios decibelios. Canciones originales hay, hacerlas vibrar a través del aire usando un buen par de cuerdas vocales, aún no. 

   Uf estimado lector, hay mucho que hacer este 2017, y para dejar constancia escribiré una lista de objetivos aquí... ummm, mejor no, mejor haré algo más divertido al final. Ahora sólo quiero dar algunos agradecimientos especiales a las personas que alimentaron aún más este deseo por hacer de los viajes un modo de vida este 2016 que llega a su fin:

- Lourdes y Nicky de placeOK: Gracias a ellas este blog pudo crecer y ser conocido inclusive en entidades tan importantes como Promperú.

- Arturo Bullard (Trotamundos): Me dio un empujón en Facebook, recomendando en su comunidad feisbuqueana mi modesto blog. Resultado: En sólo unos días pasé de 400 seguidores a más de 600. Gracias Maestro R2D2.

- Cinthya, Edson y Akira: Gracias por tener en consideración mi blog. Siempre es un placer descubrir el Perú en sus invitaciones.

- Alexander Wong de Planeta Mochila: Gracias Papu por esa energía aventurera y por tu amistad, ha quedado pendiente un viajecito ¡Amazonas compadre! ¡ese lugar tiene que ser!

- Gracias a ti estimado lector, así seas un ocasional visitante del blog, o un suscriptor o un seguidor de algunas de mis redes sociales. Puede sonar trillado pero es verdad, sin ti este blog no podría mantenerse vivo en este salvaje mundo virtual.

- Finalmente pero no por ello menos importante, GRACIAS CARITO por estar ahí.

A todos ustedes: ¡FELIZ Y VIAJEROSO AÑO 2017!

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Paramonga, 29 de diciembre del 2016

¡Hola Marco del futuro!

Te saluda Marco G-2016 versión beta. Oye seré breve, espero que estos 12 meses no hayan pasado en vano y por fin hayas logrado cumplir con 3 de los principales retos que nos han venido sobrepasando año tras año.
Tú sabes cuáles son, si no los recuerdas ¡una reverenda cachetada para ti! et apprendre le français, imbécile!

Con amor.

Marco del pasado

PD: ¡Estás loco oe!

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