Redescubriendo el distrito de Paramonga

   Información y mapa del recorrido al final

   Sabes, creo firmemente que gran parte de nuestro desarrollo como seres humanos está influenciado por el lugar en donde hemos vivimos nuestros primeros años de vida. Y aunque no lo determina, es muy probable que un niño de pueblo adquiera valores completamente distintos a uno criado en una gran ciudad.

   Por ejemplo, a mí me tocó crecer en la pequeña ciudad de Paramonga, cuando esta aún conservaba ese carácter de pueblo pequeño. Un pueblito perdido entre los extensos campos de caña de azúcar, ahora lleno de mototaxis y agitación, pero con los cañaverales aún balanceándose apaciblemente al vaivén del viento.

   Y bueno sí, Paramonga en parte me hizo una persona pacífica y amante de lo simple, además de poco tolerante al bullicio y a las muchedumbres, "lujos" que pocas veces puedo tener viviendo en la capital del Perú, Lima, La Gris.

Algunos detalles paramonguinos
     
   Geográficamente la ciudad de Paramonga, está asentada en la cuenca baja del río Fortaleza, un torrentoso río cuyas aguas descienden desde las alturas andinas del departamento de Ancash y desembocan en el océano Pacífico. 

   Administrativamente, la ciudad de Paramonga es la capital del distrito del mismo nombre, que pertenece a la provincia limeña de Barranca.

   La mayor parte de la gente en Paramonga se dedica a la agricultura, y la otra parte a la agroindustria y el comercio.

   He vivido muchos años en la ciudad de Paramonga, y no podía empezar este blog y mis viajes sin conocer antes los misteriosos lugares que abundan en esta zona. Debo de confesar que a veces me siento un forastero en mi propia tierra, porque es poco lo que conozco del distrito, pues casi todo el tiempo que viví en Paramonga no salí mas allá de mi acogedora casa.

El plan

   La mejor forma de conocer Paramonga es pidiendo ayuda a la gente del lugar, a los verdaderos paramonguinos, no como yo. Lamentablemente no hay lugares donde se de información turística en la ciudad. Tengo la impresión de que las autoridades no tienen mucho interés en poner en valor todos los sitios interesantes que hay en Paramonga.

   Por fortuna tuve la ayuda de Santos, un amigo de mis años de colegio que aún vive en la ciudad, y que vi después de mucho tiempo. Él conoce Paramonga tan bien y tiene un real interés por la historia de su tierra, que me quedé gratamente impresionado.

Huaricanga Paramonga
Mi Amigo Santos en Huaricanga ¡grande!

  Me reuní con Santos unos días antes para acordar el recorrido que haríamos. Me explicó sobre los diversos sitios arqueológicos que abundan en Paramonga, y también me habló sobre los cambios que ha sufrido la ciudad, y el distrito en general, en nombre del "progreso", olvidándonos, me incluyo, muchas veces de la historia que hay detrás de una casona, o una ruina ancestral. 

   Santos, sugirió hacer una ruta que iniciaría por el anexo de Huaricanga, luego bajaríamos a Tunán, Cerro Blanco, Lampay y finalmente la Fortaleza de Paramonga, una construcción de adobe de la cultura Chimú, la misma civilización que creó Chan Chan en Trujillo. 

   Y así partimos un domingo por la mañana desde Paramonga con rumbo al anexo de Huaricanga junto a un radiante sol que nos acompañó aquella mañana.

Huaricanga y los Petroglifos

   El anexo de Huaricanga está aproximadamente en el km 21 de la carretera que va a Huaraz. Es un pueblo pequeño, quizá vivan un poco mas de 200 personas, y cuando llegamos por la mañana estaba casi deshabitado, Santos me explicó que a esa hora la mayoría de la gente se va a sus campos a trabajar.

Huaricanga Paramonga
Huaricanga

   A unos 600 metros del pueblo, y cerca al cauce de un río seco, Santos me llevó a conocer los Petroglifos de Huaricanga, dos enormes bloques de piedra tallada de unos 5000 años de antigüedad. 

   Mi amigo y yo tratábamos de entender el porqué de esta construcción, que traía a nuestras mentes la imagen de Stonehenge en Inglaterra, y es que averiguando después en la Internet, supe que estas ruinas fueron anteriormente mucho mas complejas. Tenían una especie de altar rectangular y muchas otras piedras que fueron saqueadas y destruidas. Durante largo tiempo nadie tuvo el interés de conservarlas, una lástima. 

   Santos, me contaba que ocasionalmente él y un grupo de personas seguidoras de costumbres andinas prehispánicas, se reunían en torno a estas piedras para sentir la energía que, según ellos, emana de este misterioso lugar. No sé si era sugestión, o quizá era el sol infernal que ya cocinaba mi piel y mi cerebro, pero podía sentir algo extraño en estas ruinas... ¿aquella energía quizá?

Petroglifos Huaricanga
Petroglifos de Huaricanga

Petroglifos Huaricanga
En los Petroglifos

Huaricanga Paramonga
Cauce seco de un remoto río ¿antes había agua aquí?

Tunán y los huaqueros

Después de Huaricanga, y siguiendo el curso del río Fortaleza, llegamos a una zona cercana al anexo de Tunán, donde se ha encontrado recientemente parte del Camino Inca o Cápac Ñan, el camino que antiguamente comunicaba cada rincón del Imperio Inca. Parte de éste se puede apreciar a simple vista al lado del actual camino asfaltado, enterrado por las rocas que se deslizan desde los cerros. 

   Unos metros más allá se encuentra uno de los pocos puentes que atraviesan el río Fortaleza, un precario puente colgante que Santos cruzó cual gato, pero para mí fue todo un susto.
   Desde allí también se puede apreciar restos del antiguo anexo de Tunán, destruido por un huayco en los años 50, según me relató mi amigo, sólo quedó en pie parte de una iglesia.   

Parte del Cápac Ñan Paramonga
Parte del Camino Inca o Cápac Ñan enterrado por los deslizamientos de rocas

Tunán Paramonga
Cruzando el torrentoso río Fortaleza, muy caudaloso en verano

Iglesia destruída por el huaico

   Unos pasos mas adelante, y ya estábamos en una especie de cementerio pre-inca. El lugar parecía un campo bombardeado, decenas de huecos en el terreno nos mostraban el detestable trabajo de los huaqueros, termino usado para nombrar a la gente que extrae momias y cerámicas para venderlas en el mercado negro.

   En todo el lugar se pueden ver restos de cerámicas rotas, tejidos, huesos humanos y herramientas de madera. Todo ha sido depredado salvajemente, y otra vez me invadió la ira por nuestra falta de respeto a los ancestros, a nuestra cultura y a nuestra identidad.

Tunán Paramonga
Cementerio Preinca

Tejidos con los que envolvían a las momias

Muchos de los huesos de las momias estaban desperdigados por el suelo

Tunan Paramonga
Un utensilio de madera, quizá usado para labrar la tierra

   Saliendo del cementerio, y a unos cuantos metros, llegamos al anexo de Tunan, que está aproximadamente en el km 13 de la carretera que va a Huaraz y al igual que Huaricanga, es un pueblo casi deshabitado a esa hora. 
   Las pocas personas que pude ver conocían muy bien a Santos, ya que él había vivido años atrás en este caluroso lugar, y digo caluroso, porque en ese momento el sol era tan fuerte que me sentía morir, lamenté no haber traído gorra y bloqueador solar. Si alguna vez recorres el valle del Fortaleza, recuerda llevar eso, especialmente en verano. Lección aprendida.

   No había mucho que ver en el pueblo, sólo escuchaba a Santos decir que la gente del lugar es muy amable y generosa, y mientras él hablaba con algunos de sus amigos, yo aproveché para tomar algunas fotos, sólo me llamó la atención una pequeña iglesia que resaltaba por su color, aunque no soy muy aficionado a las iglesias.

Tunan Paramonga
Solitaria Iglesia en Tunan

Cerro Blanco y sus ruinas

   Era ya mediodía y seguíamos caminando bajo el sol que despojaba toda humedad de mi cuerpo. A Santos no parecía afectarle absolutamente nada y la siguiente parada, Cerro Blanco, estaba a sólo unos cuantos kilómetros bajando de Tunán, felizmente y para mi alivio, tomamos un transporte.
   
   A las afueras de Cerro Blanco, se puede apreciar un pequeño cerro rocoso que llaman Pocor, viéndolo desde la carretera da la impresión de ser un cerro cualquiera sin nada especial, pero mientras subíamos a la cima, era notoria la presencia de construcciones de adobe antiguas de varios niveles. Quizá era una pirámide escalonada, no lo sé. El mejor lugar para ver toda la estructura es desde el lado opuesto a la carretera.

   El cerro Pocor, además de ser una zona arqueológica, es un excelente mirador del valle y un lugar muy bonito para meditar. Recomendado.
   Como en toda zona arqueológica, los alrededores del cerro Pocor están llenos de tumbas antiguas y para desgracia de mi hígado enojado por lo que vi cerca a Tunán, aquí era lo mismo, una zona llena de agujeros hechos por los huaqueros, momias, tejidos y cerámicas perdidas para siempre. Sin palabras.


Cerro Pocor Paramonga
El Cerro Pocor y sus ruinas ocultas

Cerro Pocor Paramonga
Desde la cima del Cerro Pocor, una vista increíble

Cerro Pocor Paramonga
Desde el lado este del  cerro

Parte de una vasija de aquel periodo

  Cerro Blanco, tenía una sorpresa mas que darme, pues a unos 700 metros de Pocor, y acercándose mas al pueblo, Santos me mostró El Castillo de Cerro Blanco, una construcción de la cultura Chavín, hecha solamente de piedras de considerable tamaño, algo no muy común por estos lares, ya que se acostumbraba en aquella época utilizar solamente el adobe. Es increíble que pudiesen levantar este tipo de estructura sin máquinas.

   El Castillo de Cerro Blanco, consta de 4 muros de quizá 3 metros de altitud, que  juntos forman un rectángulo. No soy arqueólogo pero lo que había pasando estas murallas sólo eran rocas naturales que asemejaban un altar y no había nada mas, quizá esas rocas eran sagradas y este lugar era un sitio de adoración. Mi amigo y yo, imaginábamos el tipo de ceremonias que acontecieron aquí, era interesante volver al pasado y tratar de entender la vida de nuestros antepasados.


Castillo de Cerro Blanco Paramonga
En el Castillo de Cerro Blanco

Castillo de Cerro Blanco Paramonga
Muros de casi 3 metros ¿cómo levantaron esas piedras? ¿alienígenas?

Parte del muro de El Castillo de Cerro Blanco

   Luego del Castillo, llegamos al anexo de Cerro Blanco buscando sombra. Llegamos a la que parecía la plaza principal del anexo, pero no encontramos alivio del sol, "-en esta plaza antes había árboles y un frondoso eucalipto", me comentaba Santos. 

   Y es que últimamente he notado que han remodelado las plazas de muchos lugares del distrito, y lo primero que hacen los alcaldes es cortar los árboles y llenar todo de cemento y de estúpidas estructuras sin sentido, pero hablaré de eso mas adelante, me enoja tanto.

Lampay y la Impresionante Fortaleza de Paramonga

   De Cerro Blanco, nos dirigimos al anexo de Lampay que está aproximadamente en el km 2 de la carretera que va a Huaraz.
   Lampay, es un lugar en el que tengo recuerdos de aquellas épocas de colegio, cuando hacíamos paseos en grupo y jugábamos en su pequeña cancha de fútbol. 
   Muy cerca de esa cancha, está el río Fortaleza, y la única forma de llegar al otro lado de la orilla es por medio de un canal de regadío que la gente también usa como puente.

   Siguiendo por Lampay, uno puede ver aparte de la caña de azúcar otros cultivos como  plantas de maracuya, mangos y pacae, pero la parte que mas me gustó fue el Bosque de El Porvenir, un lugar lleno de vida, fresco y con muchos árboles enormes, fue un consuelo tener por un tiempo, protección contra el sol que aún seguía rabioso.


Lampay Paramonga
Canal de regadío que también sirve de puente

Río Fortaleza - Paramonga
El Río Fortaleza en Lampay - Paramonga

El encantador Bosque de El Porvenir

   De Lampay a la Fortaleza de Paramonga, son 4 km y ya eran mas de las 4pm. Aún a esa hora la radiación UV es muy fuerte. Tengan cuidado sin van por esa ruta solos, Santos me advirtió que por la tarde es un poco peligroso por los asaltos, pero a lo que tuve miedo de verdad fue a las jaurías de perros furiosos que nos encontramos en el camino, y que Santos logró controlar con un enorme palo que encontró de pura suerte. Si iba solo, esos perros ya me hubieran hecho "puré". Si voy otra vez llevo mi guitarra como arma ¡y mucho coraje!

   Después de 30 minutos de caminata y con mi "energía alterna" acabándose, llegamos a la Fortaleza de Paramonga, símbolo del distrito, nuestra propia maravilla del mundo antiguo.

   Es la segunda vez que visito el lugar, y otra vez quedé impresionado al ver esta fortaleza de adobe, que en realidad no es una fortaleza, según dicen los estudiosos. Fue un lugar de adoración, una especie de pirámide en donde se realizaban ceremonias religiosas y que nunca tuvo uso militar.


Fortaleza de Paramonga
La Fortaleza de Paramonga

Fortaleza de Paramonga
Los muros de adobe están muy bien conservados

  Recorriendo sus 4 niveles, uno se da cuenta de lo buenos constructores que eran los chimús, y hasta se puede apreciar algunos vestigios de pintura en sus muros. Mi amigo me relataba que antes, toda la edificación era de color ocre. También dicen que si la ves desde el aire o utilizando el Google Earth, esta asemeja la figura de una llama.

   Lo que no me gustó fue ver que gran parte de los muros están dañados por gente del lugar, que tienen la costumbre de escribir sus nombres rayando los adobes ¡que tontería! en dónde tienen la cabeza estas personas, y claro tampoco podían faltar los huaqueros que depredan todo sin ninguna consideración. Que amargura.

Fortaleza de Paramonga
 Puerta trapezoidal

Fortaleza de Paramonga
Pintura color ocre que antes cubría toda Fortaleza

Fortaleza de Paramonga
En la cima de la Fortaleza


   Desde la cima de la Fortaleza de Paramonga, se puede apreciar un morro junto al mar al que llaman el Cerro La Horca, en donde también hay restos arqueológicos pero Mochicas, una cultura anterior a la Chimú.
   Teníamos pensado ir hasta allí pero las fuerzas abandonaron nuestras piernas, pero pronto volveré para subir su cima y conocer su historia.


Al fondo el cerro de La Horca... algún día iré :)

Fortaleza de Paramonga
¡Oh sol!

  Casi al atardecer abandonamos La Fortaleza para dirigirnos a la ciudad de Paramonga. Estaba cansado pero feliz porque había descubierto una pequeña parte de la gran historia de mi tierra gracias a Santos. 

   Sería genial si todo esto se enseñara en las escuelas, ¡imagínense! en el tiempo que yo iba a la escuela, no sabía nada de la historia de Paramonga, sólo era la Fortaleza y nada mas. Hasta el colegio mismo alentaba a no respetar a nuestros ancestros, obligándonos a huaquear momias para llevarlas al "museo" del colegio.

   Espero que pronto tomemos conciencia de la importancia de conservar y respetar cada sitio arqueológico que hay aquí. Paramonga tiene un gran potencial turístico.

Información útil:

   Si deseas visitar directamente Paramonga desde Lima, sólo la empresa de transportes Turismo Paramonga ingresa a la ciudad, el viaje dura 4 horas y cuesta 15 soles. Su servicio es malísimo, pero lamentablemente es la única opción. Otra forma de llegar es tomando cualquier bus que va de Lima a las ciudades costeras del norte y viceversa (Trujillo, Chiclayo, etc) no ingresan a Paramonga pero te dejan en el cruce, no es muy seguro andar por ahí, especialmente de noche. Lo recomendable es bajarse en la ciudad de Barranca (10 km al sur) y de ahí tomar autos colectivos que llevan hasta el centro mismo de Paramonga a sólo 2.50 soles.

   La entrada a la Fortaleza vale 10 soles. A veces el vigilante desaparece, así que tienes que esperarlo para pagar antes, pero si demora mucho, puedes entrar y luego pagas.
   El recorrido por el valle del Fortaleza, lo hacen combis que las puedes tomar en Paramonga o en Barranca, y además siempre pasan de ida y regreso, y paran en cualquier lugar, sólo levanta la mano :D


Sobre la ciudad de Paramonga haz clic AQUÍ :)



Recorrido por el valle

Compartir:

10 comentarios:

  1. la verdad que te pasastes compaesano gracias a santos hemos podido recorrer nuestra amada tierra!! gracias de corazòn!!! muy bonito todo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias a ti por tomarte el tiempo de leer el blog, oh y Santos aún conoce más lugares recónditos de Paramonga :)
      Un abrazo

      Eliminar
    2. si todos tuvieramos ese amor por nuestra tierra otrseria nuestra realidad esta muy pero muy bueno tu recorrido y me sirve para enseñarles a mis hijos q todavia hay gente que ama a su pueblo .

      Eliminar
    3. Gracias por leerme y comentar. Yo también espero que en un futuro no tan lejano las cosas mejoren, y aunque suene a "cliché" ese futuro lo harán los niños y jóvenes si nosotros los concienciamos desde hoy.
      Saludos :)

      Eliminar
  2. Hola Marco:

    He ido varias veces a la fortaleza de Paramonga y es espectacular, incluso quise apreciar el Vichama Raymi que se celebra ahí (que en otros años fue una ceremonia muy buena), pero este año me di con la ingrata sorpresa que la gente que lo organiza, con mucho esfuerzo por cierto, no tiene el apoyo del municipio ni de nadie, fue una ceremonia muy pequeña y duro pocos minutos; una gran lastima que no los patrocine nadie. Por cierto ¿Que sabes de las ruinas de Caballete? ¿Es cierto que es tan antiguo como Caral?. Saludos y un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Así es, la Fortaleza de Paramonga es espectacular y en los alrededores hay muchas otras ruinas que hasta hace poco no conocía y sí, no hay mucho interés por parte de la municipalidad para rescatar estos lugares y convertirlos en un foco de atención para los visitantes, eso ayudaría mucho a la gente de Paramonga ¡uf! y bueno, primera vez que escucho de las ruinas de Caballete, hay tantos misterios por descubrir por esa zona... ahorita me pongo investigar :D
      Nos vemos :)

      Eliminar
  3. Holaaaaaa Marco! ME ENCANTO LEER TU BLOG :DD Espero sigas escribiendo y compartiendo tus aventuras.. Yo tambien eh crecido en Paramonga y poco se de los anexos, y leer tu blog me a entusiasmado a conocer estos lindos lugares n.n me daré esa aventurilla :3 .. Por cierto quería hacerte una pregunta.. ¿Solo caminaron o fueron con bicis? Saludoooooooos :33

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Hola Pao! ¡Muchas gracias por tus palabras! :) es grato saber que pude motivarte un poquito a conocer nuestro distrito y por lo que dices estás igual que yo :D pues crecí en Paramonga pero poco supe de los numerosos anexos y lugares de interés que hay por allá :/

      Con respecto a tu pregunta, según mi amigo de promoción, Santos, que conoce cada rincón del distrito, recorrer a partir de Cerro Blanco para arriba (Tunán, Huaricanga y otros anexos más) es bastante tranquilo, puedes caminar o ir en bicicleta pero de Lampay hacia la Fortaleza, es mejor tener cuidado por los robos, más aún si es de tarde (sólo por precaución, tampoco es que sea peligroso porque no lo es) por eso te recomiendo ir temprano y regresar de en la tardecita y anda como mínimo con 3 personas más, por cierto nosotros fuimos a pie y tomando las combis en algunos tramos.

      Espero te diviertas y recuerda llevar bloqueador, yo no lo hice y terminé recontra rojo :D

      ¡Un abrazo!

      Eliminar
  4. Gracias por su valioso aporte....a beneficio de todos los jovenes que se dedican a investigar,y para los amantes de la aventura,la naturaleza y la magia.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Rosmery,

      ¡pero que ocurrencia! ;) las gracias son para ti, por leer y comentar este blog.

      ¡Un fuerte abrazo!

      Eliminar

Suscríbete :)

Soy parte de

Hispanic Travel Bloggers