¿Es seguro viajar por el Perú?


¿Viajar por el Perú es peligroso? ¿puede pasarme algo malo si voy de mochilero por este país? A ver estimado lector, no tengo una respuesta definitiva para esta importante inquietud. Yo te diría: quizá sí, o quizá no.

No puedo negar que en el Perú hay, ¿cómo podría llamarles? ¿personas? No lo creo. ¿Animales tal vez? ¡No!, los animales no tienen la culpa de actuar por instinto. ¿Entes? Sí, ¡eso es!

Hay entes sin alma capaces de hacer daño a felices seres humanos que viven y viajan pacíficamente por este país. 

Pero bueno, trataré de explicarte porqué mi respuesta no es definitiva.

Quizá sí pueda pasarte algo malo, porque como dije, existen estos entes desalmados. Pero no es un problema exclusivo de este país, estos entes están desperdigados por el planeta.

Y quizá no te pase nada, porque por fortuna, las personas de buen corazón, o que simplemente quieren vivir tranquilas sin ser molestadas, ni molestarte, son la mayoría en el Perú.

¿Qué puedo hacer entonces?    

Cuidarse es lo principal. Si vas a viajar con poco presupuesto debes de estar muy atento a cada detalle de tu alrededor. Procura obtener, lo más pronto posible, consejos de la gente local, eso ayuda mucho.

Por tu parte, evita ir por calles solitarias o truculentas, evita las noches, en especial las noches de juerga, y lo principal, dosifica con cautela la confianza hacia los extraños. Lo sé, es algo fastidioso estar en plan "a la defensiva". Quisiera que el Perú algún día tuviese la seguridad de Islandia o de Japón, soñar no cuesta nada.

También he escuchado a gente hablar del poder de la mente, y el poder de la atracción. Puede sonar muy bonito y ser de utilidad para cambiar nuestra visión del mundo, pero para mí es un bonito autoengaño, pues cosas malas también le ocurren a los que tienen la mente positiva y los "chakras alineados".

Yo veo las cosas así: Esta vida es una compleja red, con muchísimas vías por dónde podemos ir, y cada decisión que tomemos durante el día, será un camino distinto hacia muchas encrucijadas por delante.  

Lo curioso es que por este camino ramificado cruzan los caminos de otras personas, y lastimosamente también la de estos entes. Esta red es tan enredada que su ley es el azar

Podemos ser cuidadosos para que nos crucemos con situaciones o personas positivas, pero no podemos librarnos del azar.

es seguro viajar por el Perú

Mi experiencia viajando por el Perú   

He viajado por la costa, sierra y selva del Perú, y hasta el momento, no me ha pasado nada malo. Ni siquiera cuando viajé por casi 3 meses con escaso dinero junto a una chica extranjera. 

Ella vino de un país relativamente más seguro, Francia. Así que era yo el que debía leer las señales de peligro para cuidarla.

En peores manos no pudo estar. Con decir que a mí se me escapan las tortugas.

Aún así,  he aquí algunas situaciones de inseguridad "extremas" por las que pasé en ese viaje:

- Huaraz (Mirador de Rataquenua)

¿Casualidad? ¿azar? ¿o poder de la mente enfadada? No lo sé. La situación fue así. Eran las 5 de la tarde y se nos ocurrió ir caminando a un mirador a las afueras de la ciudad, pero durante el camino, empezamos a discutir con vehemencia.

Mientras se realizaba la "batalla" pasamos por un cementerio, y frente a él, habían unas vendedoras de flores y algunos quioscos donde se podía conseguir agua, gaseosas, galletas y demás chucherías. 

Yo completamente enojado, me "escondí" en uno de estos quioscos para alejarme un rato de mi compañera, con el pretexto de comprar una gaseosa. Ella mientras tanto, caminó de largo. 

La señora del quiosco, que seguramente vio la acalorada pelea me preguntó:

—¿Van para el mirador joven? 
Sí señora... ¡uf!, eso parece le conteste sonriendo.
Mejor no vaya, es muy tarde ya, hace unos días mataron a una chica allí. Dile a tu amiga que regrese.
¡¡¡Qué dice señora!!!

No hizo falta llamarla, ella ya venía de regreso a buscarme. Tuvimos que abortar la caminata por obvios motivos. Quizá no hubiese pasado nada, pero si con esta casualidad fuimos advertidos de algún peligro, pues ¡alabado sea el azar y las peleas!

- Caraz en Ancash: 

Eran las tres de la mañana, y mientras esperábamos la combi que nos llevaría a un pueblo cercano a la Laguna de Parón. Un amenazante grito interrumpió el silencio de la noche, haciéndonos saltar del susto. 

Sin embargo, se trataba sólo de un borrachín. Un señor de unos 50 años, tan ebrio, que apenas se podía mantener en pie. 

El único daño que nos hizo aquel señor fue bajarse la cremallera de su pantalón para luego sacar a su "amiguito", y dar rienda suelta a sus necesidades fisiológicas en plena calle y frente a nosotros. ¿El peligro?, morirnos de la risa.

- Trujillo y Tumbes

Nunca nos pasó nada en estas ciudades, a pesar que recorrimos sus calles con nuestras mochilotas y mi guitarra a cuestas, y además de noche. 

Lo que sí me llamó la atención fueron las constantes alertas de los trujillanos y tumbecinos: "Cuidado", "no vayan por allá", "no salgan de noche es peligroso", "cuidado con las mototaxis son choros (ladrones)", "por esa calle asaltan". 

No fue muy agradable sentir esa tensión en todo momento, pero debo agradecer el interés por nuestra seguridad de toda esa gente que se preocupó por nosotros.

- Ruta San Ignacio - Bagua Grande

A mitad de la ruta, nuestra combi fue detenida en plena carretera por varios hombres armados con fusiles y pasamontañas, jamás supimos si eran militares, policías o qué sé yo. 

Fue bastante aterrador cuando nos dimos cuenta que no era un control, sino una petición para que todos en la combi le diésemos dinero. Cosa que hicimos. Eso sí fue extremo.

- La Merced  (Junín)

Apenas habíamos llegado a nuestro hospedaje, a sólo unos metros de la plaza principal, cuando llamaron a la puerta con fuertes golpes. Al abrir, varios militares con mirada fría y desconfiada exigieron nuestros documentos.

Nos hicieron muchas preguntas, y luego revisaban los otras habitaciones —¿Pero dónde nos hemos hospedado caray!

Por fortuna, luego regresaron con nuestros documentos con un "gracias" y una sonrisa, ¡uf!

Reflexión final

Todas esas fueron las situaciones de peligro en los casi tres meses de viaje por el Perú. Son pocas comparado con la gran cantidad de buenas personas y acciones que vimos a lo largo del viaje. 

Tener una actitud positiva durante tu travesía ayuda mucho. Esta nos hace ver el mundo con nuevos ojos. 

Contaminarnos con la "realidad" que se muestra en los medios de comunicación es fácil, evita prender la televisión, o ver las noticias morbosas de la Internet.
   
No pretendo decir que vivimos en un planeta donde todos somos unos angelitos, la maldad existe en este mundo, pero ella no domina, si fuera así, la civilización humana ya se hubiese extinguido hace mucho tiempo.

Aún así, siempre es bueno cuidamos, y estar atentos a nuestra intuición (sí, esa vocecilla que nos alerta cuando algo está medio raro), y bueno, lo demás es azar, pues como me recuerda siempre mi padre: 

"A veces, ni en el lugar más peligroso te llega a pasar algo, pero cuando eres "suertudo" y te sale el premio mayor, te puedes morir a sólo unos pasos de tu casa".

Así que vivamos, amemos y viajemos sin temor.

Paz para todos.

¿Has tenido alguna situación relacionada a la inseguridad durante tus viajes? Cuéntalo en los comentarios. Te leo.

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El aseo, lavado y otras cosillas durante un viaje

   
La sensatez llega con el paso de los años. Yo lo certifico. Por ejemplo, si antes yo maldecía el verano y a sus días soleados y calurosos. Hoy ya no importa cómo esté el día. Hoy estoy en paz con el mundo, y amo a todas las criaturas del bosque.

Aunque todavía hay ciertas cosas que me molestan del verano.

Me molesta sudar cual caballo sin siquiera mover un sólo músculo. Una situación que a veces se pone un poquito dramática cuando a mi desodorante se le ocurre fallar dentro del transporte público en hora punta.

Salir del bus e ir a pie por la ciudad no soluciona nada, porque yo suelo movilizarme a una velocidad extrema, casi como una marcha olímpica, tanto, que a veces he visto que la gente se asusta al ver mi intimidante paso.

Como es de esperarse, luego de la obligada caminata, termino tan transpirado que es una obligación tomarme varios y refrescantes baños con agua fría para bajar la temperatura de mi etéreo cuerpo y estar "olfateable" otra vez.

Todo es muy fácil cuando uno tiene una casa con todos los servicios básicos en la ciudad, ¡oh!, la comodidad citadina, pero, ¡espera!, ¿y cuando me vaya de mochilero?, ¿cómo haré mi aseo personal?, ¿cómo lavaré mi pestilente ropa luego de una caminata por las montañas?, ¿dónde haré mis "cositas" del sur?

Ahora que lo recuerdo, no pensé en aquello cuando me fui de mochilero por primera vez hace ya un tiempo atrás. Lo hice todo tan impulsivamente, ¡caray!

Y ahora que estoy viendo la posibilidad de hacer otro viaje aún más austero, es inevitable preocuparme otra vez sobre el asunto, pues nadie quiere tener a un hediondo zorrillo hippie al lado, ni quiero tener problemas de tránsito intestinal por temas sanitarios.

Antes de empezar con mis elucubraciones sobre el tema (vaya palabrita), te pasaré a contar lo que experimenté en aquel primer viaje de casi tres meses por el Perú y el Ecuador, para que puedas tener una idea de lo que le sucede a un viajero inexperto con escaso dinero.

Aseo Personal

Si quieres viajar, y tienes pensado alojarte en hostales de dudosa reputación o en hoteles baratos o seudo hospedajes para mochileros con baño compartido, como lo hice yo, casi no tendrás problema con el tema del aseo personal.

Ya que estos lugares siempre cuentan con agua corriente (ojo: si el local tiene varios pisos, elige siempre las habitaciones del primer o segundo piso para que no tengas problemas de baja presión de agua).

Lo difícil, a veces, es que puede tocarte un hospedaje sin agua caliente, y si estás en un lugar frío, como en la montaña, sufrirás. Aunque uno se acostumbra, porque es estar al borde de la hipotermia u oler a culo de perro: "¿pero cómo sé yo de ese olor?", tengo perros, ¡no me pidas detalles!

En casi todo el viaje por el Perú y Ecuador pude bañarme cual Cleopatra sin contratiempos, sólo hubo dos únicas y terribles excepciones. 

La primera fue en Chamanga, Ecuador, un pequeño y olvidado pueblo al que llegué por equivocación rumbo a Mompiche. 

El rústico hostal donde me hospedé, hecho de húmeda madera sobre el río (palafitos) no tenía agua corriente, sólo unos enormes contenedores plásticos con agua de dudosa procedencia que jamás toqué, felizmente mi estancia sólo duró una noche. 

La otra mala experiencia fue en Bagua, al norte del Perú. Me alojé en un hospedaje de apariencia respetable pero que nunca tuvo agua, ni camas decentes. Me enteré luego que en esta remoto lugar hay problemas con el abastecimiento de agua potable en varios puntos de la ciudad.

Con respecto a los productos que usé para mantenerme guapo, mi botella de 400ml de champú H&S (páguenme por la publicidad), me duró los tres meses de viaje, hasta me sobró, y teniendo en cuenta que lo usé a diario. 

Igual con la pasta dentífrica. Los jabones son un caso especial, siempre tuve uno a mano, pues te los regalan en los hospedajes (junto al papel higiénico), y son acumulables, durables y "fusionables".

Por cierto, sólo una vez tuve que usar el método de aseo llamado "del avioncito", que consiste en lavarse sólo las "alitas" (axilas) con agüita y con jabon, fue en un remoto hospedaje en Yungay que no tenía ducha, pero tenía una impresionante vista de los nevados.

El aseo personal en los viajes

Lavado de Ropa
   
Lavar mi ropa sí fue un problema, porque mi escaso presupuesto no me permitió usar una lavandería, sólo en 4 ocasiones pude alojarme en lugares donde se permitía lavar y tender la ropa, los demás días tuve que lavar mi ropa a escondidas en los hostales, pues estaba explícitamente prohibido.

Mi "técnica ninja" era aprovechar mi matutina ducha, y ponerme a lavar con jabón algunas prendas mientras me enjabonaba una nalga para no levantar sospechas. 

Lavar la ropa era fácil, lo difícil era secarla dentro del cuarto. No imaginas el olor que adquirió mi ropa por haberla guardado húmeda dentro de la mochila, aunque esa "fragancia" se iba con el uso... bueno, quizá no, quizá me acostumbré al hedor.

Eso si, en lugares calurosos, como en la selva, sudas más pero usas poca ropa (casi desnudo a veces) y hasta puedes andar con sandalias todo el día para ventilar los pies. Lo bueno es que puedes andar así en donde sea, no ahorras en jabón para la ropa, sino en ropa.

Las cosillas del cuerpo sensual

O mejor conocido como: hacer caca. Qué puedo decir, la pasé muy mal, y déjame advertirte de lo que te pasará, como vuelvo a repetir, si viajas con un presupuesto ínfimo.

Primero, un reclamo a mis compatriotas peruanos, no puede ser que seamos tan sucios y desconsiderados, el 99% de los baños compartidos en los hospedajes y hostales baratos son una literal mierda. 

Pareciera que algunos huéspedes sufren de ceguera anal, pues, déjame ser explícito: la mierda estaba en cualquier lugar menos en el inodoro, y si estaba donde correspondía, la cuestión estaba lo más asqueroso posible.

Mi consejo, ¡sé fuerte! ¡¡¡muy fuerte!!!, y si el baño está demasiado sucio llama al administrador para que haga algo ¡reclama!, pero, si lo puedes solucionar por tus medios, ¡adelante! y toma todas las precauciones, desinfecta, las botellitas de lejía son baratas, y aprende algo de yoga.

Al otro extremo está Ecuador, y por lo que yo vi, nos lleva la delantera en conciencia ciudadana ¡están a años luz de distancia! Ningún hospedaje con baño compartido estuvo sucio, todos limpios, sin caca, ni orines, hasta el más barato, el de Chamanga sobre el río, estuvo limpio, a pesar de no tener agua corriente.

¿Y ahora qué?

No tengo la más mínima idea, me enfrentaré a los mismos problemas de antes, quizá estoy un poco más "curtido" después de esas experiencias, eso ayudará.

Lo novedoso ahora es que pasaré algunos días en casa de algunos amigos que he hecho en estos años en distintos lugares del Perú y Ecuador. 

Sé que no será suficiente, de todas formas a veces hay que pasar por estas situaciones, o dormir en carpa si hace falta (algo nuevo para mí), pero, al igual que el anterior viaje, más fueron la cosas buenas que malas, así que pa'lante no más, ya les contaré si me convierto en un zorrillo o muero en el intento.

Y dime ¿tú has lidiado con estos problemas en tus viajes? Cuéntame en los comentarios.

Saludos. 😉



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Cuando le dices a tu mamá que te vas de viaje


"Mamá, ¡me alisté al ejército sirio!, ¡iré a la guerra en Oriente Medio!, deséame suerte... ¿mamá?, ¿mamá estás bien?" Sí, esas son las palabras que mi santa madre pareciera escuchar cada vez que le cuento mis planes de viaje de bajo presupuesto por el Perú.

"¿Tirar dedo?, ¿acampar?, ¿y si te roban? ¿Couchsurfi... qué?, ¿tocar guitarra en la calle?, ¿irás con alguien más?, ¿sólo será por una semana?, ¿por qué no usas el bus?, ¡recapacita hijito!"

La exagerada reacción de mi preocupada madre no es novedad para mí, pues cada vez que viajo ella cree que moriré por ahí,  y no importa si ya soy todo un macho incaico de pelo en pecho, para ella siempre seré su pequeño y engreído bebé, y más aún siendo el menor de sus hijos.

He tratado de comprender el punto de vista de mi madre, pero creo que jamás podré entrar en sus amorosos zapatos, porque nunca sabré lo que es traer al mundo a una nueva vida desde las entrañas. 

Creo que este fuerte vínculo casi telepático que mi madre tiene conmigo y mis hermanos, es un superpoder reservado sólo a las mujeres que han parido.

Sabes, mi santa madre no se caracteriza por ser una gran viajera, al contrario, sé que a ella le desagradan medianamente los viajes. Prefiere una vida tranquila y sin sobresaltos geográficos o culturales. Lo único capaz de motivarle a salir de viaje es ir a un concierto, o un festival de música. 

"¡Para qué arriesgarse a viajar por lugares desconocidos teniendo la inseguridad actual, hijo!", me advierte.

Sé que es inquietante ver a alguien a quien amas dejar atrás su engañosa "burbuja de seguridad", los territorios desconocidos siempre generar miedo y preocupación, más aún en estos tiempos, cuando la prensa se ha encargado de volvernos desconfiados hasta de nuestra propia sombra, pues sólo muestran historias del peor lado del ser humano.

Sin embargo, sin querer, mi mamá me enseñó a ser bastante confiado, ella y yo creemos demasiado en la buena fe de la gente. Tan fuerte es nuestra confianza que a veces ambos rozamos la ingenuidad. Tal vez sea una característica un tanto arriesgada para un viajero, pero a la vez muy necesaria, sino vería a cada persona en la ruta como potenciales delincuentes.

Yo puedo dormir en carpa, comer en los "agachaditos", enfermarme, enfrentarme a ladrones, sobrevivir con poco dinero, andar famélico y soportar cada cosa extrema que puede ocurrir o no durante un viaje de bajo presupuesto.

Lo difícil siempre será despedirme y dejar preocupada a mi madre con esa mirada que me ruega por quedarme por mi seguridad. ¡No preocupes Ma! 

No importa el tipo de madre que uno tenga. La mía es algo sobreprotectora, pero si fuera una mujer viajera y aventurera me sentiría igual, porque aunque nuestra madre dé la impresión de ser comprensiva y abierta, en el fondo se le estrujará el corazón de la preocupación cuando tú o yo partamos mochila al hombro por el mundo.

Últimamente he visto muchos avisos en la Internet de preocupadas madres que buscan a sus hijos viajeros perdidos quién sabe dónde. A unos cuantos, por desgracia, sí les llega a ocurrir algo malo, pero la mayoría son falsas alarmas, pues al desconsiderado "bebé" se le olvidó llamar a casa.

Por favor, si vamos a salir de viaje largo por nuestro país o por Sudamérica, primero debemos de detallar nuestros planes aproximados, y tratar de tranquilizar a nuestra progenitora. Luego durante el viaje, no debemos perder la comunicación con el "nido".

La frecuencia de llamadas o los mensaje por la Internet se deben acordar previamente. Una vez cada 2 semanas es un buen lapso de tiempo, ¡pero siempre debemos cumplir lo pactado!

Si eres muy joven y crees que tu madre no te comprende o es demasiado cerrada con respecto a tus sueños nómadas, recuerda que mientras vivamos, no encontraremos a otra persona en el mundo, con tanto amor para nosotros, como nuestras madres..

A veces no nos damos cuenta de su entrega y sacrificio desinteresado, que a veces ni lo merecemos. A ella no le importa si eres ingrato, o si eres rebelde, o si eres un hombre de 50 años. Una sonrisa siempre se dibujará en su cálido rostro cada vez que ella te vea de regreso, y muy seguro te preguntará: ¿cómo estás?, como tratando de protegerte aún, pues a través de sus ojos, siempre serás para ella ese niño travieso que alguna vez fuiste.

Dia de la madre
Con mi madre santa

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Qué ver en la ciudad de Lima (con o sin tour)


   Heme aquí, en la ciudad de Lima otra vez, ha transcurrido bastante tiempo desde mi última visita, pero no soy un forastero, habité esta metrópoli por casi 8 años, y a pesar del tiempo vivido, Lima siempre me hace sentir como un inexperto turista.

   Sabes, nunca he sido capaz de aburrirme en Lima, quizá por eso a veces extraño recorrer sus agitadas calles, más aún cuando ando por lugares más despoblados del Perú, sensación rara considerando mi limitado afecto hacia cualquier gran ciudad.

   Y es que Lima bulle de actividad humana que clama por nuestra atención, desde su antiguo centro de arquitectura colonial y republicana, hasta sus bordes costeros de inmensos acantilados y conmovedoras vistas del mar.

   Conocer la extensa ciudad de Lima en pocos días es una tarea exigente, y ya que mi actual visita será breve, tengo que ser selectivo, y escoger sólo algunos lugares que me permitan disfrutar mejor la ciudad. 

   He aquí entonces, unas ideas que pueden ayudarte a visualizar tu fugaz paso por la llamada "Ciudad de los Reyes", sea en por tu cuenta, o tomando excursiones y tours en Lima 👉Ver tours en Lima AQUÍ.

Excursiones y tours en Lima,
Plaza Mayor de Lima

El lado histórico y cultural de Lima

   No se puede visitar Lima sin conocer algo de su larga historia, y siendo ésta una ciudad de más de 483 años de fundación, pues, merece la pena el esfuerzo.

   Teniendo como punto de partida a la Plaza Mayor de Lima, podemos visitar lo siguiente:

- El Palacio de Gobierno: Reconstruido en 1938 siguiendo el estilo neobarroco de inspiración francesa, es la sede del Poder Ejecutivo, y la residencia oficial del presidente de la república. Una de las actividades que más llama la atención es el cambio de guardia del Regimiento de Caballería Mariscal Domingo Nieto a mediodía.

- La Catedral de Lima: Terminada de construir en 1649 siguiendo un estilo renacentista y neoclásico, es el centro religioso más importante de la ciudad, y quizá hasta de todo el Perú.

- Convento de San Francisco y sus catacumbas: Es un importante centro arquitectónico de la ciudad. Construida en la época virreinal, cuenta con unas catacumbas que son el resultado del antiguo cementerio que se ubicaba allí en tiempos de dominación española.

- La Plaza San Martín: Uno de los puntos más representativos de la ciudad, lugar de encuentros y actividades entre los limeños. Está rodeada de importantes edificios construidos a principios del siglo XX.


Excursiones y tours en Lima
Pachacamac

   Unos kilómetros al sureste del Centro Histórico, en los distritos de Miraflores y Santiago de Surco podemos visitar:

- El Museo Larco Herrera: Ubicado en el distrito de Pueblo Libre, este museo cuenta con una amplia variedad de arte precolombino, piezas de oro, plata y los llamativos huacos eróticos de la cultura Moche.

- La Huaca Pucllana: Es un centro ceremonial de forma piramidal de la antigua cultura Lima, está hecha de adobe en su totalidad, y ubicada en pleno centro del distrito de Miraflores.

- El Museo del Oro: Una colección privada del empresario y diplomático peruano Miguel Mujica Gallo. Posee más de diez mil piezas de oro de culturas precolombinas, muchas de ellas recuperadas de los saqueadores. Está ubicada en el distrito de Santiago de Surco.

   y por último, al sur de Lima, se encuentra una importante muestra de la historia prehispánica de la ciudad:

- El Santuario Arqueológico de Pachacamac: Es un extenso centro ceremonial hecho de adobe próximo al mar, y que fue usado por diversas culturas, desde la Lima, pasando por la Wari, Ichma y finalmente la Inca.


Excursiones y tours en Lima
Museo del Oro 

Gastronomía, ocio y mar

   El Perú es conocido en la actualidad no sólo por Machu Picchu y los Incas, sino también por su variada y deliciosa gastronomía, y Lima es el lugar ideal para probar los más exquisitos inventos culinarios de casi todas las regiones del Perú.

   Hoy están en su apogeo los tours gastronómicos, recorridos en los que el visitante tiene la oportunidad de estar en contacto en el proceso de elaboración de un tradicional plato peruano, desde el mercado hasta la olla. (más detalles de tours gastronómicos en el enlace al inicio)


Excursiones y tours en Lima,
Vista de los acantilados desde las playas en Miraflores

- La Taberna Queirolo: Fundada en 1880 por inmigrantes italianos, es un emblemático restaurante en el distrito de Pueblo Libre. Su carta ofrece desde un fresco Ceviche de pescado y choritos a la chalaca, hasta tamales y contundentes sanguches. Todo, claro está, acompañado de un tradicional Pisco Sour.

- Circuito Mágico del Agua: Es un conjunto de 13 fuentes ornamentales que se encuentran dentro del antiguo Parque de la Reserva en el Cercado de Lima. Éstas poseen un Récord Guinness por ser la agrupación de fuentes más grande del mundo en un parque público.

- Malecón de Miraflores: Es un conjunto de parques que recorren el borde superior del acantilado de la Costa Verde. Las hermosas vistas del océano Pacífico desde este malecón son un punto de visita obligado para cualquier turista, pues además, cuenta con muchas actividades disponibles, paseos en bicicleta, parapente, surf y otras actividades de esparcimiento.

- El distrito de Barranco: Uno de los distritos de Lima más pequeños, pero de una incesante actividad bohemia. En este lugar los bares, ferias y demás locales, se agitan bajo las diversas expresiones artísticas de diversa índole. Cuenta además con una pintoresca arquitectura, por las muchas casonas de principios del siglo XX que abundan en la zona. Algunos le han apodado como "el distrito hipster".

   Para más detalles sobre excursiones y tours en la ciudad de Lima, haz clic en el enlace al inicio de la entrada. 👆









*Esta es una entrada patrocinada

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