El aseo, lavado y otras cosillas durante un viaje

   
   Los sensatez llega con el paso de los años, y lo digo yo, que antes renegaba como un loco por los días despejados y calurosos. Hoy disfruto tanto de los días fríos y grises, como de los de sofocante sol, sin embargo, aún hay algo que me sigue molestando cuando el sol brilla alto en el cielo.

   Sudar. Sudar cual caballo sin siquiera mover un sólo músculo. Una situación que a veces se pone un poquito dramática cuando a mi desodorante de repente se le ocurre fallarme dentro del transporte público en hora punta.

   Sali del bus e ir a pie no soluciona nada, porque yo suelo movilizarme a una velocidad extrema, casi como una marcha olímpica, tanto, que a veces he visto que la gente se asusta por mi intimidante paso, pero bueno, así suelo andar por las calles limeñas, creo que ellas me contagian su estrés.

   Como es de esperarse, luego de la caminata por la ciudad, termino tan transpirado que es una obligación tomarme varios y refrescantes baños con agua fría para bajar la temperatura de mi etéreo cuerpo y estar "olfateable" otra vez.

   Todo es muy fácil cuando uno tiene una casa con todos los servicios básicos en la ciudad, ¡oh, la comodidad citadina!, pero, ¡¡¡espera!!!, ¿y cuando me vaya de mochilero?, ¿cómo haré con mi aseo personal?, ¿cómo lavaré mi pestilente ropa luego de una caminata por las montañas?, ¿dónde haré mis "cositas" del sur?

   Ahora que lo recuerdo, no pensé en aquello cuando me fui de mochilero por primera vez hace unos años atrás, ¡lo hice todo tan impulsivamente, caray!

   Y ahora que estoy viendo la posibilidad de hacer otro viaje aún más austero, es inevitable preocuparme otra vez sobre el asunto, pues nadie quiere tener a un hediondo zorrillo hippie al lado, ni quiero tener problemas de tránsito intestinal por temas sanitarios.

   Antes de empezar con mis elucubraciones sobre el tema (vaya palabrita), te pasaré a contar lo que experimenté en aquel primer viaje de dos meses por el Perú y el Ecuador, para que puedas tener una idea de lo que le sucede a un viajero inexperto con escaso dinero.

Aseo Personal

   Si quieres viajar, y tienes pensado alojarte en hostales de dudosa reputación o en hoteles baratos o seudo hospedajes para mochileros con baño compartido, como lo hice yo, casi no tendrás problema con el tema del aseo personal, ya que estos lugares siempre cuentan con agua corriente (ojo: si el local tiene varios pisos, elige siempre las habitaciones del primer o segundo piso para que no tengas problemas de presión de agua).

   Lo difícil, a veces, es que puede tocarte un hospedaje sin agua caliente, y si estás en un lugar frío, como en la montaña, ¡sufrirás!, aunque uno se acostumbra, porque es estar al borde de la hipotermia u oler a culo de perro: "¿pero cómo sabes de ese olor?", tengo perros, ¡no me pidas detalles!

   En casi todo el viaje por el Perú y Ecuador pude bañarme cual Cleopatra sin contratiempos, sólo hubieron dos únicas y terribles excepciones. La primera fue en Chamanga, Ecuador, un pequeño y olvidado pueblo al que llegué por equivocación rumbo a Mompiche. 

   El rústico hostal donde me hospedé, hecho de húmeda madera sobre el río (palafitos) no tenía agua corriente, sólo unos enormes contenedores plásticos con agua de dudosa procedencia que jamás toqué, felizmente mi estancia sólo duró una noche. 

   La otra mala experiencia fue en Bagua, al norte del Perú. Me alojé en un hospedaje de apariencia respetable pero que nunca tuvo agua, ni camas decentes. Me enteré luego, que en esta remota ciudad hay problemas con el abastecimiento de agua potable en varios puntos de la ciudad.

   Con respecto a los productos que usé para mantenerme guapo, mi botella de 400ml de champú H&S (páguenme por la publicidad), me duró los dos meses de viaje, inclusive me sobró, teniendo en cuenta que lo usé a diario. Igual con la pasta dentífrica. Los jabones son un caso especial, siempre tuve uno a mano, pues te los regalan en los hospedajes (junto al papel higiénico), y son acumulables, durables y "fusionables".

   Olvidaba, sólo una vez tuve que usar el método de aseo llamado "del avioncito", que consiste en lavarse sólo las "alitas" con agüita y con jabon, fue en un remoto hospedaje en Yungay que no tenía ducha, pero tenía una vista de los nevados que te desmayas. Por cierto, las ALAS, es el nombre que damos los peruanos a las axilas) 

El aseo personal en los viajes

Lavado de Ropa
   
   Lavar mi ropa sí fue un problema, porque mi escaso presupuesto no me permitió usar una lavandería, sólo en 4 ocasiones pude alojarme en lugares donde se permitía lavar y tender la ropa, los demás días tuve que lavar mi ropa a escondidas en los hostales, pues estaba explícitamente prohibido.

   Mi "técnica ninja" era aprovechar mi matutina ducha, y ponerme a lavar con jabón algunas prendas mientras me enjabonaba una nalga para no levantar sospechas. 

   Lavar la ropa era fácil, lo difícil era secarla dentro del cuarto. No imaginas el olor que adquirió mi ropa por haberla guardado húmeda dentro de la mochila, aunque esa "fragancia" se iba con el uso... ummm bueno, quizá no, quizá me acostumbré al hedor.

   Eso si, en lugares calurosos, como en la selva, sudas más pero usas poca ropa (casi desnudo a veces) y hasta puedes andar con sandalias todo el día para ventilar los pies. Lo bueno es que puedes andar así en donde sea, no ahorras en jabón para la ropa, sino en ropa.

Las cosillas del cuerpo sensual

   O mejor conocido como: hacer caca. Qué puedo decir, la pasé muy mal, y déjame advertirte de lo que te pasará, como vuelvo a repetir, si viajas con un presupuesto ínfimo.

   Primero, un reclamo a mis compatriotas peruanos, no puede ser que seamos tan sucios y desconsiderados, el 99% de los baños compartidos en los hospedajes y hostales baratos son una literal mierda. 

   Pareciera que algunos huéspedes sufren de ceguera anal, pues, déjame ser explícito: la mierda estaba en cualquier lugar menos en el inodoro, y si estaba donde correspondía, la cuestión estaba lo más asqueroso posible.

   Mi consejo, ¡sé fuerte! ¡¡¡muy fuerte!!!, y si el baño está demasiado sucio llama al administrador para que haga algo ¡reclama!, pero, si lo puedes solucionar por tus medios, ¡adelante! y toma todas las precauciones, desinfecta, las botellitas de lejía son baratas, y aprende algo de yoga.

   Al otro extremo está Ecuador, y por lo que yo vi, nos lleva la delantera en conciencia ciudadana ¡están a años luz de distancia! Ningún hospedaje con baño compartido estuvo sucio, todos limpios, sin caca, ni orines, hasta el más barato, el de Chamanga sobre el río, estuvo limpio, a pesar de no tener agua corriente.

¿Y ahora qué?

   No tengo la más mínima idea, me enfrentaré a los mismos problemas de antes, quizá estoy un poco más "curtido" después de esas experiencias, eso ayudará.

   Lo novedoso ahora es que pasaré algunos días en casa de algunos amigos que he hecho en estos años en distintos lugares del Perú y Ecuador. 

   Sé que no será suficiente, de todas formas a veces hay que pasar por estas situaciones, o dormir en carpa si hace falta (algo nuevo para mí), pero, al igual que el anterior viaje, más fueron la cosas buenas que malas, así que pa'lante no más, ya les contaré si me convierto en un zorrillo o muero en el intento.

   Y dime ¿tú has lidiado con estos problemas en tus viajes? Cuéntame en los comentarios.

Saludos. 😉



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Cuando le dices a tu mamá que te vas de viaje


   "Mamá, ¡me alisté al ejército sirio!, ¡iré a la guerra en Oriente Medio!, deséame suerte... ¿mamá?, ¿mamá estás bien?" Sí, esas son las palabras que mi santa madre pareciera escuchar cada vez que le cuento mis planes de viaje de bajo presupuesto por el Perú.

   "¿Tirar dedo?, ¿acampar?, ¿y si te roban? ¿Couchsurfi... qué?, ¿tocar guitarra en la calle?, ¿irás con alguien más?, ¿sólo será por una semana?, ¿por qué no usas el bus?, ¡recapacita hijito!"

   La exagerada reacción de mi preocupada madre no novedad para mí, pues cada vez que parto ella cree que moriré por ahí,  y no importa si ya soy todo un macho incaico de pelo en pecho, para ella siempre seré su pequeño y engreído bebé, y más aún siendo el menor de sus hijos.

   He tratado de comprender el punto de vista de mi madre, pero creo que jamás podré entrar en sus amorosos zapatos, porque nunca sabré lo que es traer al mundo a una nueva vida desde las entrañas. 

   Creo que este fuerte vínculo casi telepático que mi madre tiene conmigo y mis hermanos, es un superpoder reservado sólo a las mujeres que han parido.

   Sabes, mi santa madre no se caracteriza por ser una gran viajera, al contrario, sé que a ella le desagradan medianamente los viajes. Prefiere una vida tranquila y sin sobresaltos geográficos o culturales. Lo único capaz de motivarle a salir de viaje es ir a un concierto, o un festival de música. 

   "¡Para qué arriesgarse a viajar por lugares desconocidos teniendo la inseguridad actual, hijo!", me advierte.

   Sé que es inquietante ver a alguien a quien amas dejar atrás su engañosa "burbuja de seguridad", los territorios desconocidos siempre generar miedo y preocupación, más aún en estos tiempos, cuando la prensa se ha encargado de volvernos desconfiados hasta de nuestra propia sombra, pues sólo muestran historias del peor lado del ser humano.

   Sin embargo, sin querer, mi mamá me enseñó a ser bastante confiado, ella y yo creemos demasiado en la buena fe de la gente. Tan fuerte es nuestra confianza que a veces ambos rozamos la ingenuidad. Tal vez sea una característica un tanto arriesgada para un viajero, pero a la vez muy necesaria, sino vería a cada persona en la ruta como potenciales delincuentes.

   Yo puedo dormir en carpa, comer en los "agachaditos", enfermarme, enfrentarme a ladrones, sobrevivir con poco dinero, andar famélico y soportar cada cosa extrema que puede ocurrir o no durante un viaje de bajo presupuesto.

   Lo difícil siempre será despedirme y dejar preocupada a mi madre con esa mirada que me ruega por quedarme por mi seguridad. ¡No preocupes Ma! 

   No importa el tipo de madre que uno tenga. La mía es algo sobreprotectora, pero si fuera una mujer viajera y aventurera me sentiría igual, porque aunque nuestra madre dé la impresión de ser comprensiva y abierta, en el fondo se le estrujará el corazón de la preocupación cuando tú o yo partamos mochila al hombro por el mundo.

   Últimamente he visto muchos avisos en la Internet de preocupadas madres que buscan a sus hijos viajeros perdidos quién sabe dónde. A unos cuantos, por desgracia, sí les llega a ocurrir algo malo, pero la mayoría son falsas alarmas, pues al desconsiderado "bebé" se le olvidó llamar a casa.

   Por favor, si vamos a salir de viaje largo por nuestro país o por Sudamérica, primero debemos de detallar nuestros planes aproximados, y tratar de tranquilizar a nuestra progenitora. Luego durante el viaje, no debemos perder la comunicación con el "nido".

   La frecuencia de llamadas o los mensaje por la Internet se deben acordar previamente. Una vez cada 2 semanas es un buen lapso de tiempo, ¡pero siempre debemos cumplir lo pactado!

   Si eres muy joven y crees que tu madre no te comprende o es demasiado cerrada con respecto a tus sueños nómadas, recuerda que mientras vivamos, no encontraremos a otra persona en el mundo, con tanto amor para nosotros, como nuestras madres..

   A veces no nos damos cuenta de su entrega y sacrificio desinteresado, que a veces ni lo merecemos. A ella no le importa si eres ingrato, o si eres rebelde, o si eres un hombre de 50 años. Una sonrisa siempre se dibujará en su cálido rostro cada vez que ella te vea de regreso, y muy seguro te preguntará: ¿cómo estás?, como tratando de protegerte aún, pues a través de sus ojos, siempre serás para ella ese niño travieso que alguna vez fuiste.

Dia de la madre
Con mi madre santa

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Qué ver en la ciudad de Lima (con o sin tour)


   Heme aquí, en la ciudad de Lima otra vez, ha transcurrido bastante tiempo desde mi última visita, pero no soy un forastero, habité esta metrópoli por casi 8 años, y a pesar del tiempo vivido, Lima siempre me hace sentir como un inexperto turista.

   Sabes, nunca he sido capaz de aburrirme en Lima, quizá por eso a veces extraño recorrer sus agitadas calles, más aún cuando ando por lugares más despoblados del Perú, sensación rara considerando mi limitado afecto hacia cualquier gran ciudad.

   Y es que Lima bulle de actividad humana que clama por nuestra atención, desde su antiguo centro de arquitectura colonial y republicana, hasta sus bordes costeros de inmensos acantilados y conmovedoras vistas del mar.

   Conocer la extensa ciudad de Lima en pocos días es una tarea exigente, y ya que mi actual visita será breve, tengo que ser selectivo, y escoger sólo algunos lugares que me permitan disfrutar mejor la ciudad. 

   He aquí entonces, unas ideas que pueden ayudarte a visualizar tu fugaz paso por la llamada "Ciudad de los Reyes", sea en por tu cuenta, o tomando excursiones y tours en Lima 👉Ver tours en Lima AQUÍ.

Excursiones y tours en Lima,
Plaza Mayor de Lima

El lado histórico y cultural de Lima

   No se puede visitar Lima sin conocer algo de su larga historia, y siendo ésta una ciudad de más de 483 años de fundación, pues, merece la pena el esfuerzo.

   Teniendo como punto de partida a la Plaza Mayor de Lima, podemos visitar lo siguiente:

- El Palacio de Gobierno: Reconstruido en 1938 siguiendo el estilo neobarroco de inspiración francesa, es la sede del Poder Ejecutivo, y la residencia oficial del presidente de la república. Una de las actividades que más llama la atención es el cambio de guardia del Regimiento de Caballería Mariscal Domingo Nieto a mediodía.

- La Catedral de Lima: Terminada de construir en 1649 siguiendo un estilo renacentista y neoclásico, es el centro religioso más importante de la ciudad, y quizá hasta de todo el Perú.

- Convento de San Francisco y sus catacumbas: Es un importante centro arquitectónico de la ciudad. Construida en la época virreinal, cuenta con unas catacumbas que son el resultado del antiguo cementerio que se ubicaba allí en tiempos de dominación española.

- La Plaza San Martín: Uno de los puntos más representativos de la ciudad, lugar de encuentros y actividades entre los limeños. Está rodeada de importantes edificios construidos a principios del siglo XX.


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Pachacamac

   Unos kilómetros al sureste del Centro Histórico, en los distritos de Miraflores y Santiago de Surco podemos visitar:

- El Museo Larco Herrera: Ubicado en el distrito de Pueblo Libre, este museo cuenta con una amplia variedad de arte precolombino, piezas de oro, plata y los llamativos huacos eróticos de la cultura Moche.

- La Huaca Pucllana: Es un centro ceremonial de forma piramidal de la antigua cultura Lima, está hecha de adobe en su totalidad, y ubicada en pleno centro del distrito de Miraflores.

- El Museo del Oro: Una colección privada del empresario y diplomático peruano Miguel Mujica Gallo. Posee más de diez mil piezas de oro de culturas precolombinas, muchas de ellas recuperadas de los saqueadores. Está ubicada en el distrito de Santiago de Surco.

   y por último, al sur de Lima, se encuentra una importante muestra de la historia prehispánica de la ciudad:

- El Santuario Arqueológico de Pachacamac: Es un extenso centro ceremonial hecho de adobe próximo al mar, y que fue usado por diversas culturas, desde la Lima, pasando por la Wari, Ichma y finalmente la Inca.


Excursiones y tours en Lima
Museo del Oro 

Gastronomía, ocio y mar

   El Perú es conocido en la actualidad no sólo por Machu Picchu y los Incas, sino también por su variada y deliciosa gastronomía, y Lima es el lugar ideal para probar los más exquisitos inventos culinarios de casi todas las regiones del Perú.

   Hoy están en su apogeo los tours gastronómicos, recorridos en los que el visitante tiene la oportunidad de estar en contacto en el proceso de elaboración de un tradicional plato peruano, desde el mercado hasta la olla. (más detalles de tours gastronómicos en el enlace al inicio)


Excursiones y tours en Lima,
Vista de los acantilados desde las playas en Miraflores

- La Taberna Queirolo: Fundada en 1880 por inmigrantes italianos, es un emblemático restaurante en el distrito de Pueblo Libre. Su carta ofrece desde un fresco Ceviche de pescado y choritos a la chalaca, hasta tamales y contundentes sanguches. Todo, claro está, acompañado de un tradicional Pisco Sour.

- Circuito Mágico del Agua: Es un conjunto de 13 fuentes ornamentales que se encuentran dentro del antiguo Parque de la Reserva en el Cercado de Lima. Éstas poseen un Récord Guinness por ser la agrupación de fuentes más grande del mundo en un parque público.

- Malecón de Miraflores: Es un conjunto de parques que recorren el borde superior del acantilado de la Costa Verde. Las hermosas vistas del océano Pacífico desde este malecón son un punto de visita obligado para cualquier turista, pues además, cuenta con muchas actividades disponibles, paseos en bicicleta, parapente, surf y otras actividades de esparcimiento.

- El distrito de Barranco: Uno de los distritos de Lima más pequeños, pero de una incesante actividad bohemia. En este lugar los bares, ferias y demás locales, se agitan bajo las diversas expresiones artísticas de diversa índole. Cuenta además con una pintoresca arquitectura, por las muchas casonas de principios del siglo XX que abundan en la zona. Algunos le han apodado como "el distrito hipster".

   Para más detalles sobre excursiones y tours en la ciudad de Lima, haz clic en el enlace al inicio de la entrada. 👆









*Esta es una entrada patrocinada

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Sobre mundiales de fútbol y demás cosas peloteras

Con pronóstico al final - Rusia 2018 (actualizado)

   La Copa Mundial de Fútbol, un evento que despierta pasiones cada 4 años. Ensalzado por muchos y odiado por otros. Para mí un evento deportivo que hasta este 2018 sentí como algo ajeno, pues nunca vi a una selección de mi país participar en tan importante campeonato. Aún así, guardo con mucho cariño los recuerdos del primer mundial que vi: El de Estados Unidos 1994. 

   Imposible olvidar a la voluptuosa Jennifer López en la inauguración, ¡oh por dios!, pero dejando de lado la calentura, también quedaron grabados en mi mente los impresionantes goles de la mágica dupla Romario - Bebeto, el dopaje de Maradona (¡che! la pelota no se mancha), la derrota de Alemania frente a Bulgaria en cuartos de final, y el llamativo traje multicolor del diminuto arquero mexicano Jorge Campos.

   Eran otros tiempos, eso es claro. Empezando por los jugadores, hombres de apariencia sencilla que a diferencia de hoy, no mostraban tatuajes por todo el cuerpo, ni estrafalarios peinados de moda (a excepción del Pibe Valderrama), ni señales de "metrosexualismo", ¡ejem, ejem!, ahí te hablan Cristiano Ronaldo. 

   Tampoco existía Internet, ni celulares, ni bigotes en mi rostro, porque por esas épocas yo era un párvulo despreocupado que trataba de ver el mundial en una condenada televisión de perilla, que con suerte mostraba algunas imágenes en la pantalla, obra y gracia de la enorme antena de bambú ubicada en lo alto del techo de mi casa, que recogía las señales electromagnéticas llegadas desde la lejana Lima, 204 kilómetros al sur.

   A pesar de las carencias tecnológicas, el mundial de fútbol de 1994, fue uno de los que viví con mayor intensidad, tal vez porque lo pasé en familia junto a mis hermanos, que en esos años todavía habitaban la casa de mis padres. En especial mi hermano mayor, que por aquel entonces, aún viviendo en Lima, regresaba constantemente al nido en largas visitas que a veces duraban meses.

Mundial de fútbol
Ese festejo marcó una época

Yo, arquero (portero, guardameta, golero, etc.)

   Si tuviera que elegir una banda sonora para ese mundial, la canción elegida sería "Matador", de los Fabulosos Callidacs, una canción que resonaba en mi mente cada vez que mi hermano mayor y yo emulábamos sobre el verde césped del jardín de nuestra casa, los goles de Romario en el mundial. Siendo mi hermano "el Romario", y yo el vencido arquero, obvio.

   Pero, ¿porqué era yo el arquero, y no el talentoso goleador? Sencillo. Primero, soy el hermano menor sin opción a elegir, y segundo, soy demasiado inútil para jugar el fútbol, en resumen, ¡soy una bestia!

   Y es que mi experiencia con el fútbol no ha sido nada halagüeña. Nunca llegué a destacar en el "deporte rey", ni en mi etapa escolar, ni en la universitaria, menos ahora. Soy tan malo con los pies y el balón, que puedo tener la portería a sólo 2 metros y mandar la pelota tan alta y desviada, que la puedo poner en órbita alrededor de la Tierra, ¡como el penal de Roberto Baggio! o ¡el reciente proyecto espacial de la NASA a cargo de Cueva contra Dinamarca! 

   Mis únicas virtudes en el deporte fueron mis rápidos reflejos y mi facilidad para saltar sin tanto impulso, "Es que eres flaco y el aire te lleva" —bromeaban mis amigos. Tal vez pude ser un buen atleta olímpico de salto de altura, ¡quién sabe!, pero en la escuela pública donde me formé, las clases de "educación física" sólo se limitaban al fútbol, así que me mandaron a cuidar la portería en cada juego.

Del fútrock al odio a los mundiales 

   El fútbol era el deporte estrella dentro de nuestra modesta escuela, lo jugábamos incluso dentro del pequeño patio de cemento a la hora del recreo. Nada nos detenía. Si no encontrábamos balones de fútbol, lo que sucedía a menudo, tomábamos el preciado balón de voleibol de las mujeres, previa negociación.

   Sin embargo, cuando nuestras compañeras no daban su brazo a torcer, acudíamos muchas veces a las piedras, ¡sí!, ¡piedras de 10 cm de longitud que encontrábamos por ahí!, peso y medida oficial.

   ¿Te imaginas desviar con las manos una piedra que va a 50 kilómetros por hora con dirección a tu rostro? ¡Una locura!

   Fue buena idea dejar de ser arquero en esa época, una acertada decisión que mi integridad física saludó. Además, después de tanto fracaso deportivo, lo mejor era olvidarme de jugar fútbol y admirar a través de la pantalla de la televisión a los que sí sabían jugarlo, los futbolistas profesionales.

   Jamás imaginé que esa decisión afectaría tanto mi salud, como un golpe de una piedra en la cabeza.

Copa mundial de fútbol 2018
Sí se puede

El Chemo, el Chorri, ¿Júlio César de Andrade Moura? ¿ah?

   La etapa de las eliminatorias sudamericanas para los sucesivos mundiales fueron para mí y quizás para muchos, un constante daño al corazón por las tristes decepciones, y un zapateo biliar por la rabia contenida por el nefasto y pobre desempeño de la selección peruana de esos años.

   Y así pasaron los mundiales de Francia 1998, Corea Japón 2002, Alemania 2006, Sudáfrica 2010, y Brasil 2014, sin la participación del Perú. Para ese entonces yo estaba casi convencido que nosotros los peruanos no servíamos para el fútbol, quizá para otros deportes como el ajedrez somos buenos, como muestra, ahí tenemos al campeón mundial juvenil José Martínez Alcántara. Lástima que los logros de nuestros ajedrecistas pasen totalmente desapercibidos.

   Meses antes de la enredada clasificación de la selección peruana al mundial de fútbol de Rusia 2018, mis escasas esperanzas en el equipo se fueron convirtieron en odio, un odio dirigido ya no hacia la selección, sino a la capacidad que tienen estos eventos deportivos para hacernos olvidar las cosas terribles que pasan en el Perú y en el mundo, cosas terribles como guerras, genocidios (léase Israel contra Palestina), matanzas (Yemen), delincuencia y corrupción.

   En estos días por ejemplo, no quiero ni imaginar qué negocios y acuerdos sucios estarán haciendo nuestros políticos para desangrar aún más al país, mientras tú y yo alentamos a todo pulmón a la selección peruana.

   Es raro, pero yo no puedo mantenerme al margen de la participación del Perú en el mundial luego de tan larga espera (36 años exactos). Es una mezcla de emociones, hay problemas en el país y el mundo está loco, lo sé, pero un poco de alegría desenfrenada  y banal, hace bien al espíritu, y sé que estos contados días se convertirán en gratos recuerdos... siempre y cuando nuestra selección gane este jueves a los franchutes. 😆
¡ARRIBA PERÚ!
  
PD: No te pierdas el vídeo de abajo, es el pronóstico del partido entre Perú vs Francia:

Blacktradamus. Rusia 2018 from Marco Antonio Garcia Jiraldo on Vimeo.
     
Actualización: 

- Perú perdió, y no clasificó en la fase de grupos, el ciclo vuelve a empezar... devuelta a la realidad 😪 ¿Catar 2022?, ¿será?
- Argentina eliminado en octavos por Francia, ¿qué pasó Messi!
- ¿Brasil eliminado por Bélgica en cuartos? Ummm, ya fue este mundial, me quedo con Estados Unidos 1994.
- El anfitrión Rusia cayó ante Croacia por penales en cuartos. Putin, manda a todos a Siberia.
- Una final rara: Francia vs Croacia. Si me preguntas que opino, pues, no me gusta.
- Último momento: Los franchutes ganaron ¡bah!

¿Qué te pareció este mundial? Escríbelo en los comentarios.


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