Guayaquil, todo está en la mente

Guayaquil Ecuador
Gracias a Isabel Guerra por la foto

   Estaba muy sorprendido. Cómo era posible que en esta ciudad en la que yo guardaba bonitos y casi mágicos recuerdos, pueda hacerme sentir hoy tanto miedo y vulnerabilidad. 

   Quizá después de tantos años transcurridos desde mi última visita a Guayaquil, estoy siendo testigo de una importante transformación. Una negativa metamorfosis que está convirtiendo esta ciudad en una selva de cemento cubierta por una sombra de inseguridad.

   Pero intuyo que esta rara sensación no es debida a una decadencia propia de una gran ciudad fuera de control, ya que Guayaquil aún conserva mucho de ese encanto y tranquilidad que sentí en el 2010. Así que estoy tratando de convencerme de que esto debe tener otra explicación, y ya creo saber por dónde enfocar.

   Para tratar de entender mejor esta situación, describiré algunas diferencias entre mi visita a Guayaquil el 2010, con esta última visita de hace apenas unos meses atrás. Luego saco conclusiones, o por lo menos eso intentaré.
    

Guayaquil, La Perla del Pacífico

Viaje a Guayaquil - 2010 (Sin miedo)

- Primero, ¡yo era "virgen"!: 

   Así es. Fue mi primer viaje y mi primer contacto con una ciudad fuera de mi país. El primer golpe a mi orgullo peruano. Fue impresionante ver la moderna terminal de buses de Guayaquil, recuerdo haber quedado con la boca abierta. Otra característica que me gustó de la ciudad fue el enorme río Guayas y sus largos puentes cruzándola. Todo se veía demasiado moderno.
   
   Además, la amplitud y su plana geografía (en Perú siempre vemos cerros), sumado a la relativa paz de sus calles, me enamoró. No puedo dejar de mencionar el orden y la alta consideración de los ecuatorianos, una característica que admiro en ellos hasta el día de hoy.

   Todas esas cosas fueron una novedad para mi mente peruana de aquel entonces. Lima tiene sus lados amables, como por ejemplo las sobrecogedoras vistas del mar desde el acantilado de la Costa Verde. Pero en general, para mí, Guayaquil nos supera ampliamente en casi todos los aspectos. Modo envidia activada.

- L'amour: 
   
   Recorrí esta ciudad y gran parte de Ecuador junto a mi novia de entonces (Toda la historia está escrita en el blog), y sospecho que ese detalle hace una gran diferencia ¿no? ¡claro que sí! Quizá ese estado de enamoramiento extremo, ese que nos hace ciegos ante los defectos de la persona amada, se extendió también a la ciudad ¿quién sabe? ¿París la ciudad del amor? No, no, no, Guayaquil señores.

- La ignorancia ayuda

   Por seguridad siempre es bueno saber qué lugares son peligrosos en una gran ciudad. Y aunque mi novia y yo supimos cuidarnos, estoy seguro que por dar rienda suelta a nuestro gen explorador, hayamos pisado lugares un poco "picantes" sin darnos cuenta. Aún así la sonrisa nos acompañó todo el tiempo. Sin estrés mi ñaño.

Guayaquil 2016 en video

Viaje a Guayaquil - Septiembre 2016 (Con un poquito de miedo)

- Fue un viaje de prensa: 

   Fue rápido, con un itinerario rígido (Parque Histórico, Malecón 2000, Barrios Las Peñas) y junto a otras personas. Normalmente soy algo huraño, pero esta vez tuve suerte y compartí el viaje con buenas personas que desbordaban amabilidad y buenas vibras.

- Gracias, pero ya me pusiste nervioso: 

   Nuestros anfitriones guayaquileños en su afán de cuidarnos nos habían alertado de varias zonas peligrosas por donde no era buena idea caminar, peor si era de noche. Lo curioso es que yo observaba la susodicha calle y la veía tranquila. ¡Hey pero si por allí yo pasé con mi novia el 2010 y de noche!

   Estuve hospedado en un hotel llamado YU Smarthotels, un excelente lugar para alojarse por cierto, pero luego de tanta advertencia, lo mejor fue sólo salir siguiendo al guía y tratar de no ser aventurero. Imagina, a unas 3 calles del hotel había un mercado popular de artesanías. Algunas de mis compañeras de viaje quisieron ir a comprar algunos recuerdos allí. Acompañé a dos de ellas haciendo de guardaespaldas. No nos pasó nada, pero la tensión que sentí no la había tenido el 2010 y eran las ¡10 de la mañana! Con esta onda yo no salgo de noche mi pana.
   
Conclusión sesuda y super obvia

   Ve al lugar de tus sueños o ve a la esquina de tu casa -exagerando- pero siempre ten presente que no importa lo bonito o feo que sea ese lugar, o si te cruzas con buenas o malas personas, si no hay una actitud positiva en tu mente, un paraíso puede convertirse en un infierno.

   Cuando tenemos la mente en calma y en el presente, hasta ese lugar sin "nada en especial" puede ofrecerte unas experiencias que jamás olvidarás. Como me pasó a mí el 2010 en Guayaquil. Siempre es bueno tomar algunas precauciones, pero sin dejar que estas lleguen a "envenenar" la mente. Este mundo está lleno de gente de buen corazón, o de personas que sólo quieren vivir y dejarte vivir en paz.

   Volviendo al tema, Guayaquil seguirá siendo Guayaquil. Esa Guayaquil con millones de formas imaginables, a veces buenas, a veces malas, pero de nosotros depende cómo reaccionar ante ello. Espero regresar pronto, tengo que subirme a la noria La Perla.

Paz


PD: Viaja con tu pareja, es lo mejor.
  
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2 comentarios:

  1. guayaquil no es peligroso como te hicieron creer

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    1. Yo también lo creo, pero lo que trataba de decir es que todo puede cambiar cuando uno se llena de miedo en la cabeza, y claro, esta vez los causante fueron nuestros anfitriones, que nos tenían como en una burbuja, pero bueno, igual lo disfruté. Cada viaje es diferente.
      Un saludo y gracias por comentar :)

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