Mal de Chagas ¡Estúpida y sensual Vinchuca o como te llamen!

     
   "¡Oh que bonito será viajar e ir hasta el rincón más olvidado de Sudamérica!", pensaba emocionado hace sólo unos días atrás.

   Mi entusiasmo brotaba por mis poros cuando empecé a planear mi ruta de viaje por Bolivia, Chile, Argentina, Uruguay y Brasil, enfocándome principalmente en las zonas rurales, ya que las grandes ciudades no me gustan. Pero para alguien algo hipocondríaco como yo, ese entusiasmo inicial a veces se convertía en terror cuando buscaba datos sobre la salud del viajero. Especialmente sobre las enfermedades que acechan a los mochileros.

   Soy consciente de los típicos "achaques" del viajero, los sufrí en mi viaje a Ecuador el 2010. Los simples malestares estomacales aparecieron por andar de glotón y curioso en los puestos de comida callejeros. A nadie le gusta andar mal durante un viaje, pero estos son problemas menores que se arreglan en unos cuantos días, inclusive si una diarrea se convierte en una fiebre tifoidea o una hepatitis A. Todo se arregla con medicina, un poco de descanso y ¡listo! ¡pa'lante otra vez! Por cierto, espero eso nunca me pase.

   Más complicado y delicado son la malaria, la fiebre amarilla o el dengue, enfermedades conocidas por casi todos. Pero más preocupante fue encontrar una enfermedad terrible que llegué a enterarme por pura casualidad por la Internet, y a pesar de ser problema serio de salud pública en el continente americano, no se le da la importancia que merece, me refiero a la Enfermedad de Chagas

   No quiero entrar en detalles "técnicos" así que seré breve. La enfermedad de Chagas es causada por un microorganismo que vive en los intestinos de un insecto hematófago, conocido con los siguientes nombres dependiendo el país, chinche besucona, chinche picuda, vinchuca, chirimacha, pito, chipo, etc.

   Estos insectos, que normalmente habitan zonas rurales y suburbanas de casi todo el continente americano, salen por la noche de sus escondites buscando sangre cual Drácula, lo curioso es que la enfermedad no se transmite por la picadura como con la malaria, el problema es que mientras estos animalejos se alimentan, defecan, y en esas deposiciones abundan los malditos microorganismos del Chagas.
   Lo que ocurre luego es que te rascas inconscientemente mientras andas roncando y la caca infectada se mete en la herida que hizo el insecto al picarte y... ¡pum! ya fuiste.
   
Enfermedad de Chagas
Maldita y sensual vinchuca (Foto: Internet)

   Y aunque tiene cura si se detecta a tiempo, lo que llama la atención, es que gran parte de los infectados no presentan síntomas en años, y el 30% de los casos, se dan cuenta que la padecen a último momento, cuando su corazón atacado por el Chagas, está hecho mierda, lo que les causa la muerte. No sólo el corazón, el Chagas también ataca las terminaciones nerviosas de los intestinos, agrandándolos de manera grotesca.

   Otra cosa detestable de esta puta enfermedad es que se puede transmitir de madre a hijo durante la gestación o por transfusiones de sangre infectada. 
   Hay millones de infectados en América Latina, 18 millones actualmente y otros millones más con riesgo de infección.

   Bueno, dejaré el lado oscuro, mi intención no es asustar pero si alertarlos, especialmente si van de viaje a zonas rurales. A mí me encantan esos lugares, pero por esta enfermedad no nos vamos a privar o andar con miedo. No puedo decirles que eviten dormir en zonas rurales, ni que no duerman en casas de adobe con paredes rústicas y techos de paja (el paraíso para esas chinches) porque es obvio que si una va al campo estará expuesto.
   Solamente hay que tener mucha precaución antes de ir a dormir, arriba tienen la foto del insecto para que lo reconozcan y  así maten al desgraciado si lo ven, que por suerte es grande.

   Si duermen en carpa pues manténganla bien cerrada y cerciórense de que no haya ninguna chinche. Si duermen en una rústica casa sin techo de paja, revisen bien el lugar y traten de sellar con cinta adhesiva cualquier pequeño agujero o rendija, pero si el lugar está abarrotado de cosas, mejor no duerman allí, quédense despiertos o traten de ofrecer ayuda arreglando y limpiando la habitación o lo que fuere, informándole del peligro de la enfermedad al dueño. Ahora si la casa tiene techo de paja... ummm nunca he entrado a una, no sé qué tanta profilaxis se puede hacer allí, porque la opción de dormir envuelto como Tutankamón es algo extrema.

Zonas endémicas del Chagas

   No es que sea paranoico pero hasta en algunas ciudades se han reportado casos, como en Buenos Aires, pero es bien raro. 
   Al final como me dijo una amiga argentina: "¡che! no pasa nada", bueno le haré caso pero siempre con un ojo abierto por si las moscas.

   Buen viaje mochileros, recuerden prevenir antes que lamentar. Vibras :)


Compartir:

2 comentarios:

  1. Muy bueno tu articulo man. Ese bicho en el Perú se le conoce como Chirimacha, siempre me comentaran que era un insecto que encuentras bastante en Ica y Nazca, ademas es cierto que te pica y te deja ronchas, la única medida contra esto es la limpieza. Los últimos años que he ido a Nazca no lo he visto, pero los pobladores me decían que años antes habia este bicho en todas las casas y era casi imposible erradicarlo, dicen que se asemeja a una cucaracha cualquiera, así que diferencienlos bien, ahora si no los reconocen maten todos los insectos que se le parezcan que están dentro de casa. No vivamos sicoseados con esto, pero si seamos mas precavidos. Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo ni sabía que existían esos bichos compa y peor que transmiten la enfermedad de Chagas que es muy peligrosa por lo silenciosa que es, mientras te hace yaya el corazón y las tripas :s pero bueno como dices no debemos estar sicosiados sino viviríamos en burbujas :D
      Saludos :)

      Eliminar

Únete al guitarreo :)