Extrañas cosas suceden cuando abres un blog de viajes


   Los amaneceres son a veces una mezcla entre lo sublime y lo aterrador. Abrir los legañosos ojos cuando el tímido sol apenas se muestra en el horizonte, es siempre muy reconfortante, pero las vicisitudes de la vida, como despertarse un lunes, convierte los alegres cantos de las madrugadoras aves, en música de terror, ¡cinco minutos más por favor!, ¡odio esta carrera de la rata!

   Pasados esos "cinco minutos", y si eres de los míos, al levantarte no tendrás al lado a una mujer compartiendo el lecho, sino al inseparable y fiel celular. Aquel pedazo de plástico y de tecnología casi alienígena que nos arrulla toda la madrugada con sus constantes notificaciones.

   Facebook, Twitter, Instagram, correo electrónico, lo reviso todo allí mismo, incluso antes del bostezo y el estiramiento matutino, y es que ansío encontrar un nuevo mensaje, un nuevo comentario, una nueva suscripción, un nuevo seguidor, un retuit, un "Me Gusta", ¡lo que sea!, ¿pero por qué hago esto? Bueno, porque son las herramientas que todo "bloguero de viajes", o "Travel Blogger" en potencia, usa para incursionar en este saturado mundillo virtual.
   
Blog Guitarra Viajera, ¿qué es?
  
   Lo acepto de buena gana, mi blog no es útil, no doy información práctica para que mis lectores puedan organizar un viaje, quizá en algún momento hubo un destello de pragmatismo influenciado por mis buenos amigos dedicados al turismo. 

   Mi blog es esencialmente ¡un condenado diario!, en el que narro cosas que me suceden en los viajes cortos, largos o cuando vegeto en la ciudad. No me considero alguien que escriba bien, pero me divierto haciéndolo.

   Me sorprende que 200 personas estén suscritas al blog, y que estas visitas provengan principalmente de Google, teniendo en cuenta que al omnisciente buscador, sólo le interesa posicionar en su primera página, lo que en su sabiduría de robot considera relevante. 

   Fui feliz con mis modestas estadísticas, no intenté hacer más, sólo escribir y dejar que me encontrasen en los buscadores, por cierto el SEO siempre me llegó a la coronilla. 

   Sin embargo, todo cambió con la llegada del Facebook y las demás redes sociales, y no es que mi blog sea tan antiguo, sino que al tenerlo, el uso de estas redes sociales cambió. Por ejemplo, pasé de publicar videos de gatitos tiernos a crear la FanPage de Guitarra Viajera, o de pelear en Twitter a tuitear sólo temas relacionados a los viajes.

Blog de viajes, cosa extraña

Eso no es amor, es una obsesión

   El Facebook me dio la oportunidad de mostrar mi blog "al mundo", de exponerme frente a mis lectores, de pasar del anonimato, a ser visto por varias centenas de personas actualmente. Fotos, videos, transmisiones en vivo, lo probé todo. Obtuve buenos y malos resultados, y algunos cuantos pulgares arriba, corazoncitos y caritas sonrientes, pero algo comenzó a ponerse raro.

   Pronto noté que tenía 2 públicos independientes, uno en el Facebook y otro en el blog. Los de la red social en su gran mayoría no leían las entradas, pero dejaban sus pulgares arriba y uno que otro comentario, nada más. Los del blog, en contraste, se suscribían y leían cada nueva publicación sin demora.

   No había forma de escapar, debía de colocar contenido distinto al blog para poder mantenerme a flote en en las redes sociales o desaparecer. Al principio fue un divertido reto creativo, ya que un blog puede estar dos semanas sin actualizarse y aún así tener la misma cantidad de visitas, pero el Facebook es distinto, sin llamativas publicaciones diarias las estadísticas pueden caer hasta llegar a cero.

   Fue así que empezó mi obsesión, y en pensar y vivir en "modo Facebook", tanto que empecé a dormir junto al celular, pendiente de la cantidad de pulgarcitos, corazoncitos y caritas. Se convirtió en una actividad bastante estresante el estar pendiente si una publicación era eficaz o no, pues, ¡quiero más "Me Gusta"!, ¡más!, ¡más!, ¡máaas!

El camino medio dijo... Buda

   Toqué el tema de las redes sociales y el Facebook anteriormente en el blog (ve aquí para leerlo), pero mi naturaleza contradictoria tiró todo por la borda, e hice lo que se suponía no debía hacer. Justo por esas fechas mi obsesión por las redes sociales empezó a crecer, y actualmente me está generando algunos problemas.

   Sé que el "grueso de la humanidad" está en el Facebook, luego le sigue el Instagram y después el Twitter. Sé que es divertido transmitir en vivo, y recibir comentarios y caritas felices, pero para personas ansiosas como yo, no es positivo estar tras ese crecimiento que cada vez se torna más difícil si no hay un pago previo por publicidad, ¡maldito Mark!

   La solución pareciera ser el abandono total de estas esclavizantes redes, pero ellas no tienen la culpa. Ellas cumplen su misión de difusores de contenidos a la perfección, y sería tonto salir de ellas teniendo en mente un proyecto musical que ya vengo aplazando demasiado tiempo. 

   El camino medio parece ser la solución, es decir, tener en cuenta las estadísticas de la redes como si del pronóstico del clima se tratase, sin la búsqueda incesante de aprobación virtual... ¡oh caramba!... eso sonó a baja autoestima.

   Y ya he empezado, esta entrada bien podría haberla escrito en la FanPage de Guitarra Viajera, pero prefiero publicarla aquí y recibir algún comentario tuyo si realmente lo merece.

¿Tendré éxito en dejar esta obsesión?, ¿podré dejar de revisar mis redes cada 2 horas? veremos. 

Continuará...

PD: Tan contradictorio soy que publicaré esto en FB también. 😉

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2 comentarios:

  1. Suerte con eso bro. No dejes que te esclavice. Creo que los buenos resultados se logran con paciencia y con un gran conocimiento del tema para poder dar consejos y respuestas acertadas. Yo por mi parte uno de estos días me animo a hacer otro video para reventar timpanos :P por cierto arreglé mi guitarra, me la dejaron genial.

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    1. ¡Tocayo!

      Siempre es bueno verte por aquí, leyendo y comentando estas cosillas que se me ocurren mandar al ciberespacio, :D y sí, el Caralibro a veces me tiene algo enganchado a su sensual tela de araña, pero ya le voy a hacer el pare, y dejar de estar pendiente a las estadísticas como un loco, quiero regresar a mi relajado inicio.

      Oye bueno que tu guitarra ya esté bien, estaré a la espera de tus novedades guitarrescas cantoras. ;)
      Un abrazo. :)

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