Chiclayo ¿Tierra de la Amistad? ¡todo es subjetivo!

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   ¡Así es!, ¡todo es subjetivo estimado lector! Un consejo, nunca creas en la buena o mala reputación de un país o una ciudad, eso es algo que debemos de experimentar y constatar personalmente. Lo mejor es visitar un lugar sin tener altas expectativas, para no pasar por tristes decepciones.

   Un ejemplo de ello fue mi experiencia en la ciudad de Chiclayo, ubicada en la costa norte del Perú, dentro del departamento de Lambayeque. La reputación de este lugar es bastante conocida. Se dice que los chiclayanos son amables, cálidos y muy hospitalarios. Tan fuerte es este estereotipo que a Chiclayo se la conoce también como La Capital de la Amistad.

   Además, mi percepción optimista e idealizada de Chiclayo, previa al viaje, fue alimentada en gran medida por las gratas historias de mis padres en la ciudad. Ellos vivieron en Chiclayo algunos años, allá por la lejana década de los 70 del siglo pasado.

   Con tantas bonitas historias en mi cabeza, yo tenía la certeza de que haría amigos allí, no tenía razones para dudar, además la gente costeña del norte es distinta ¿no?, ¡¿nooo?!

   Bueno, hoy pienso que quizá era más al norte, porque no sentí diferencia alguna entre la gente de Lima, TrujilloChiclayo.

Parque Principal de Chiclayo, Peru
Parque Principal de Chiclayo

Una "verdad" a medias
   
   Mi historia con los chiclayanos empezó en un solitario paradero de buses en plena Carretera Panamericana, a varios kilómetros al norte de la ciudad de Trujillo. Mi novia y yo habíamos quedado varados luego de un fracasado intento por conocer fugazmente Puerto Chicama, un famoso lugar muy apreciado por los surfistas.

   La situación no era buena, anochecía, y los buses no se detenían en el rústico y solitario paradero donde habíamos ido a parar, y además, éste nos parecía cada vez más peligroso. Sin embargo, no hubo tiempo para preocupaciones, porque apenas unos minutos después, una humilde señora que pasó por allí nos hizo compañía.

   Aquella señora, muy conversadora y sonriente, hizo muy agradable la espera, y el gesto que más me llamó la atención fue su generosidad, pues nos regaló tres grandes y apetitosas manzanas —importadas quizá— que guardaba en una canasta de paja, "¡tomen, es para ustedes, coman, coman chicos!", nos dijo mimándonos cual amorosa madre. 

   La sorpresa vino al preguntarle su origen: ¡SOY DE CHICLAYO!, respondió.

Chiclayo Peru
La vista de Chiclayo no es muy atractiva, muchos edificios están sin enlucir

Chiclayo Peru
pero ese edificio de la esquina está algo interesante

   Pero toda esa buena impresión cambió al llegar a Chiclayo, con la ayuda de la señora por cierto. No contaré los detalles de las penosas situaciones (actualización con los detalles al final), sólo diré que cada chiclayano que tratamos fue completamente huraño, parco, y algunos hasta maleducados y groseros. Bastaron cinco días para desear no volver más a esa ciudad. ¿Mala suerte quizá?, ¿maldición moche?, ¡quién sabe!

   Sin exagerar, la única vez que sentimos a alguien con empatía y gracia fue en Huaca Rajada, y ¿quién fue?, pues el guía, que desbordó calidez humana durante el recorrido turístico, pero ¡oh sorpresa! era limeño, y de Pueblo Libre. 

   Sabes, cuando tienes muchas malas experiencias con los lugareños es casi inevitable generalizar y ver todo negativo. Quizá por eso Chiclayo no me gustó. Pero a falta de experiencias positivas con las personas, nuestros recuerdos se limitaron a los abundantes lugares que valieron la pena conocer, especialmente lugares históricos, pues esta tierra está llena del legado Moche, ¡esta es la tierra del Señor de Sipán!, el "Tutankamón peruano". 

   Cerca a Chiclayo también hay lugares relajantes como el balneario de Pimentel y su largo y bonito muelle, un alivio para cualquier alicaído espíritu.

   Lamentablemente hasta el día de hoy, no puedo sacarme esa mala percepción de los chiclayanos, sé que algunas personas no estarán de acuerdo conmigo, y otras si, pero yo no puedo quitarme esta experiencia, fue lo que viví y punto.

   Seguramente te preguntarás, ¿y entonces?, ¿qué recomiendas visitar?, ¿o no recomiendas ir? Bueno, esa es tu elección, sólo puedo mostrarte unos cuantos lugares y cosas interesantes que vimos:

Para tu estómago

   Y también para tu bolsillo, pues vimos varios restaurantes, en especial uno cerca al parque principal de Chiclayo, 4.50 soles el menú, muy bueno y rico. ¡Imagina!, yo soy bastante escrupuloso y desconfiado con la comida, y si me recomiendan un restaurante a 4.5 soles el menú, pues no voy, pero en Chiclayo lo hice, y almorcé placenteramente Seco de Cabrito y Arroz con Pato, mis platos preferidos.

   Además con el caluroso clima que hace en esta ciudad, algo que mis padres tenían razón, es inevitable buscar algo super refrescante para beber, y las cremoladas chiclayanas, una mezcla de hielo, agua y jugo fruta, fueron de lo mejor.


Chiclayo Peru
El cartel dice "chupetes" pero en esas máquinas está la cremolada que se sirve en vaso

Para que te relajes

   El bonito balneario de Pimentel y su famoso muelle está a sólo unos 15 minutos en combi de Chiclayo. Es una buena opción para disfrutar del mar, ver a los típicos Caballitos de Totora y atragantarte con toda una variedad de comidas marinas en los diversos restaurantes que hay en el tranquilo malecón. 

   Nosotros fuimos pasada la tarde y disfrutamos de un encantador atardecer, nos dijeron que era un poco peligroso, pero al final no tuvimos ningún problema, el ambiente es muy pacífico, una de las mejores cosas que realmente disfruté a plenitud.


Pimentel Chiclayo
Yendo de pesca, supongo que pescan de noche, que valientes

Pimentel Chiclayo
Los Caballitos de Totora no sólo los encuentras en Huanchaco, aquí también los usan

Pimentel Chiclayo
Atardecer en Pimentel

Para los interesados en la cultura Moche

   Aquí si hay mucho que ver. Nosotros sólo visitamos Huaca Rajada en el pueblo de Sipán, y el museo de sitio en el que se exhiben lo que poco a poco van encontrando los arqueólogos en aquel lugar. Porque aún siguen escavando y descubriendo más tumbas, por cierto este es el lugar donde se descubrió al famoso Señor de Sipán

   Algo curioso de Huaca Rajada es que a simple vista esta parece un simple cerro, pero en realidad si la miras detenidamente y de cerca, notarás que es una construcción humana, que originalmente poseía una forma piramidal. Nos contaron que en todo el valle hay muchas pirámides, incluso más que en Egipto, pero como todas fueron hechas con adobes ahora sólo parecen cerros por la erosión.


Chiclayo Peru
Huaca Rajada

Chiclayo Peru
Una réplica del Señor de Sipán en Huaca Rajada, en el lugar donde lo encontraron 

   Otra localidad interesante es Lambayeque, al norte de Chiclayo, donde se encuentra el Museo Arqueológico Nacional Brüning y el Museo Tumbas Reales de Sipán, en este último se encuentra al mismísimo Señor de Sipán y todos sus valiosos tesoros, además este museo tiene la peculiaridad de ser casi una réplica de Huaca Rajada en aquellos tiempos. La arquitectura y los colores que se usaron para pintarla son casi los mismos que usaron los moche según los estudiosos. 

   Ten presente que en este museo no está permitido entrar con cámaras ni con celulares, las únicas fotos que pude tomar del oro moche fue en el museo Brüning, allí si está permitido ingresar con objetos electrónicos.


Chiclayo Peru
Orfebrería Moche en el museo Bruning

Chiclayo, Perú
Cerámica moche

Chiclayo, Perú
Más muestras de arte moche

Museo Tumbas Reales de Sipán
El museo Tumbas Reales de Sipán, vean mi "felicidad" la enterarme que no permitían cámaras

   En resumen, sí que vale la pena darse un salto por Lambayeque, visitar los museos, las ruinas, y conocer su historia. También es recomendable Pimentel, buen lugar para relajarse un poco, el mar siempre trae paz, pero la ciudad de Chiclayo... no lo sé. Ummm, yo sí regresaría, pero no es un destino que me llame la atención.

   Sé que en algún momento un chiclayano leerá esto y se enojará, pero no lo hago con mala intención, sólo muestro lo que me ocurrió a mí, lo yo que sentí, además soy consciente que en estos temas no hay una verdad absoluta, seguro muchos de ustedes aman Chiclayo y a su gente, pero también hay gente que no.

   Como diría Einstein: "Todo es relativo amigos míos, porque al final todo es subjetivo"  bueno quizá él nunca dijo eso. 😆


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ACTUALIZACIÓN:

He recibido muchas críticas por esta entrada, y algunos me preguntan qué fue lo que pasó realmente. Creí que no era necesario relatar al detalle las malas experiencias, pero para que me entiendan las escribiré.

Yo viajé con mi novia rumbo a Ecuador con una cantidad limitada de dinero, y Chiclayo parecía ser un buen lugar para establecerme un tiempo y encontrar un oficio que me diera algún dinerillo extra. Teniendo eso en cuenta, empezaré.

Nuestra primera mala experiencia fue en el hospedaje para mochileros (hostel) en donde estuvimos los cinco días.

El trato de la dueña, una señora de 50 años aproximadamente, fue de lo peor. Como en todo hostel, este tenía áreas comunes, en donde los viajeros pueden pasar el rato, y hasta usar la cocina para preparar el desayuno o un almuerzo ligero.

Todos en ese hostel eran extranjeros, yo era el único peruano (mi novia es francesa), y parece que aquello no gustó a la dueña, porque todas las malas costumbres de los gringos (no lavar los platos, beber alcohol, desordenar el librero) eran adjudicadas, ¿a quién crees? A mí.

La gota que derramó el vaso fue cuando cierto día decidí bajar a la sala a leer algunos libros y revistas. La señora al verme me gritó: "¡Luego dejas ese libro en su sitio, muchos libros se me han perdido así!" 

Otro maltrato que recibimos fue al momento de buscar trabajo negocio tras negocio, tenía mi CV, mi ropa formal, y ¡mi cabello corto!, pero de los 15 lugares a los que fuimos, 14 fueron muy groseros con nosotros. 

Ni a la hora de comer tuvimos paz, pues en tres restaurantes nos tocaron mozos amargados, como si fueran familia de la señora del hostel. Yo con la sonrisa tratando de elegir comida típica y de pronto: "¿va a pedir o no?", dicho de la peor forma.

La señal para quitarnos de allí fue una tarde en el Parque Principal de Chiclayo, estábamos en las bancas disfrutando de las refrescantes cremoladas, cuando de pronto un vendedor ambulante de golosinas nos ofreció unos caramelos. Hizo de todo para convencernos a comprarle un caramelo, pero amablemente le dijimos que no. 

Imagina, era una fresca tarde, con un tibio sol, un cielo multicolor, mientras mi novia y yo disfrutábamos de la mutua compañía, ¡no podía ser más feliz! 

Cuando de pronto...

—No gracias señor, estamos bien, gracias, gracias —le respondí por última vez.
—bacán te crees no conchetumare... (palabrota ininteligible 1, 2, 3 y 4)

 Fin.

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9 comentarios:

  1. Estimado Marco, no comprendo. Que hagas una descripción de la gente de Chiclayo, bajo tu punto de vista y luego posteriormente quieras, dar una visión de turista, mostrando los lugares turísticos de la Ciudad.
    Es mejor, no mostrar nada o dejar que cada quien saque sus conclusiones al visitar la ciudad. No comprendo que esperaste encontrar o bajo que percepción enfocaste tu critica.
    Lamentablemente hay un dicho que encaja muy bien: "EL ENEMIGO DE UN PERUANO, ES OTRO PERUANO".
    Sin duda, no compartiré, mis palabras, pero deseo que nadie pueda leer tu critica.

    Atentamente.
    Erick Ñiquen

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    1. Hola Erick,

      Primero déjame agradecerte por tomarte el tiempo de leer mi modesta entrada en el blog y comentarla, entiendo tu malestar pero déjame explicarte las cosas para que puedas comprender mejor mi punto de vista.

      Lo esencial, empezaré por decirte que este es un blog de viaje personal y no de turismo, en él describo lo que me va ocurriendo en el momento (bueno o malo) y además si veo algo interesante que ver o hacer lo recomiendo, así de simple.

      En el caso de Chiclayo, mi novia y yo no tuvimos una buena experiencia con la gente del lugar (es verdad, a veces el enemigo de un peruano es otro peruano), aún sigo sin comprender la tan tan mala onda de los chiclayanos.

      Al final como dice el título, TODO ES SUBJETIVO, cada persona tiene su opinión y la mía NO es la verdad absoluta, es sólo mi experiencia, inclusive tan relativas son estas cosas que mi punto de vista puede cambiar con otro viaje a Chiclayo.

      Gracias nuevamente por comentar

      Un saludos

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  2. Marco Antonio: Soy chiclayana de nacimiento, crianza y todo y SI PUES!!!! Eso de que Chiclayo es Ciudad de la Amistad es solo un cliché!
    La gente solo es PATERA con "sus patas", no es amable ni generosa como se pretende hacer creer.... Yo leo y escucho a uno y otro y otro chiclayano y la verdad, todos repiten como loros lo mismo... Hay gente buena? ¡Sí! como en todos lados, pero hay que tener suerte para encontrarse con ella. ¡Qué pena que hayas tenido esa experiencia con la señora del hostel (sería bueno saber qué hostel es) y con el vendedor de caramelos que DE HECHO! debe ser un delincuente!

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    1. Hola.

      Gracias por tu comentario. Sabes, pensé que ibas a estar en contra de lo que he escrito aquí, ¡estoy algo sorprendido!

      A veces pienso que fui algo duro con tus paisanos, pero bueno, fue lo que hubo en aquel viaje.

      Estoy convencido que fue mala suerte, ¡me crucé con la gente equivocada!, pero hay algo que sí he aprendido: los clichés, sobrenombres o estereotipos sobre la gente de un lugar no tienen sustento alguno. Como dices, gente amable hay en cada rincón de este planeta.

      Esa era la intención de esta entrada en el blog, no dejarse llevar por los estereotipos, no tengo nada en contra de los chiclayanos, y no se me han quitado las ganas de volver a Chiclayo, al contrario, quiero hacer otro viaje largo para quitarme este mal sabor de boca, que quizá... se quite con un buen espesado, o con un buen cabrito con loche.

      Un saludo. :)

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  3. Hola Marco Antonio, es cierto que todo es relativo, lo que pasa es que actualmente mucha gente que vive en chiclayo realmente no es procedente de la ciudad,o han nacido en la ciudad pero sus padres no lo son, y verdaderos chiclayanos son pocos, y de estos un muy buen porcentaje es amable y en mayor cantidad que en otras ciudades. Es uná lástima que no tuviste una buena acogida, espero algun día puedas regresar y corroborar que los verdaderos chiclayanos si somos amistosos. Bendiciones.

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    1. Hola. Muchas Gracias por tus palabras. Sabes, este año volveré a Chiclayo en mi viaje a Chachapoyas, y estoy seguro que todo será diferente, tengo que quitarme esa mala experiencia, creo que tuve mala suerte. 😀
      Un saludo. 😊

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  4. Hay mucha gente de la Sierra que ha llegado a Chiclayo, a mi me molesta porque no quieren a la ciudad que los acogió y se comportan diferente. Un abrazo. Soy de Chiclayo

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  5. Hay mucha gente de la Sierra que ha llegado a Chiclayo, a mi me molesta porque no quieren a la ciudad que los acogió y se comportan diferente. Un abrazo. Soy de Chiclayo

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    1. Quién sabe. Para mí los estereotipos son muy engañosos, bueno, y también tuve mala suerte en Chiclayo. No sé si conoces la selva, en ese caso es igual, los selváticos tienen la fama de ser muy extravertidos y fiesteros, y pues, fui a Tarapoto y qué te puedo decir... ¡ellos están locos! en el buen sentido. Pero quizá haya por allí alguien con una experiencia negativa... :/

      Un abrazo, y saludos hasta Chiclayo. :)

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