La belleza está ¿en los filtros del Instagram?


   Revisar el Instagram antes de ir a dormir se ha convertido para mí en un ritual sagrado. Tan arraigada es esta costumbre, que siento que el insomnio me atacará por la noche si no deslizo mi pulgar sobre la pantalla del celular para poder ver las incontables e impresionantes fotos que esta popular aplicación muestra a diario.

   Playas paradisíacas de vivos colores, montañas nevadas rozando el cielo, selvas vírgenes de coloridos habitantes emplumados, ciudades de asombrosa arquitectura del Perú o del mundo... ¡oh vaya, que este planeta es realmente hermoso! Sin embargo al día siguiente me estrello contra la realidad, al notar con tristeza que mi modesto hábitat urbano no encaja muy bien en los perfectos estándares de la red social del todopoderoso Marquito.

   Seré claro ¡mi ciudad es poco agraciada! ¡tiene muchos lugares horribles! Le he dado muchas veces el beneficio de la duda tratando de echar una mirada más detallada calle por calle para encontrarle un lado amable; pero no he tenido éxito, ¡es imposible ver algo visualmente interesante! 

   ¿Qué puedo hacer entonces? ¿será que la belleza está en los ojos del que mira, y yo sólo tengo un alma sombría? ¿o el lugar está realmente feo?

Donde pongo el ojo, pongo la legaña
  
   Yo no soy fotógrafo profesional, no sé de composición fotográfica, y tampoco aprendí a usar bien mi cámara réflex en modo manual; pero el Instagram me ha hecho creer que soy bueno haciendo fotos, pues hasta la imagen más insulsa a veces tiene el potencial de convertirse en una obra de arte con tal sólo usar uno de los muchos filtros de la aplicación, basta un celular, un encuadre decente que oculte lo evidente y ¡ya está! podremos maquillar virtualmente la realidad de algunos desgraciados lugares.

   Lástima que no se pueda hacer lo mismo en la vida real... ¡oye, espera! ¡sí existe! ahora que recuerdo, yo conozco una "aplicación" que posee unos filtros análogos tan buenos e infalibles que dejarían mordiendo el polvo al Instagram, y lo mejor de todo es que no requiere ser instalado en el celular, y tampoco necesita conexión a Internet.

   ¿Quieres saber cuál es? ¡vamos que te lo digo ya! La aplicación es... (redobles de tambor): ¡Nuestro "corazón"! No, no me he vuelto cursi otra vez, aquello es cierto. La belleza está en los ojos del que mira; pero no exactamente en los ojos... o en el corazón.



Estar enamorado es... despertar con cara de cojudo

   Puedo dar fe que esta "aplicación" es efectiva al 100%, he probado sus filtros personalmente y es increíble lo que le puede llegar a hacer al mundo real. Yo usé el filtro Modo Cupido (mejor conocido como, estar enamorado) y los resultados fueron sorprendentes. 

   El filtro cambió mi negativa percepción de la ciudad que habitaba, tanto que hasta el asfalto, la polución, y el caótico transporte público en hora punta, ya no parecían tan malos. Literalmente los edificios grises se llenaban de color con cada paso que daba, transformando la ciudad que odiaba en un hermoso lugar para vivir.

   Esta aplicación también posee filtros más suaves, como el Modo Familia y el Modo Amigos, que pueden activarse si compartes con la familia o los amigos. Familia y amigos que uno ame por cierto, ya que la aplicación puede actuar en nuestra contra y hacer de nuestro pacífico entorno, un tétrico y hostil campo de batalla si nos rodea gente con la que tenemos algún roce.

   ¡Oh! y cómo olvidar el Modo Novedad, donde prima el asombro, muy visto en viajeros en tierras extrañas. Por ejemplo, cuando un extranjero ve por primera vez la desértica costa peruana y está extasiado tomando fotos y fotos por la ventana del bus, mientras yo me aburro sin ver nada interesante allí, el filtro Modo Rutina en acción.

   ¿Y de dónde proviene esta aplicación y sus asombrosos filtros que nos cambian el día a día? ¡pues de las profundidades de la mente humana! lo sé, no estoy descubriendo la pólvora. Lamentablemente como toda "aplicación" esta tiene algunos defectos, y en este caso es su impredecible activación. No podemos usarla a voluntad.

Siente la fuerza, Luke

   Hace muchos años atrás cuando las hormonas alborotaban mi adolescente cuerpo, recuerdo haber encontrado un pequeño libro en el estante de mi padre que llamó mi atención. Era un libro de meditación zen, en el que se explicaba el papel de la mente en la percepción de la realidad. El resumen del libro estaba en una pequeña historia llamada la "Doma del Toro", o también conocida como "Los Diez Toros del Zen", un relato que venía acompañado de 10 llamativos dibujos en los que se mostraban las diferentes etapas de la búsqueda.

   El autor del relato era un tal Kakuan, un maestro chino del siglo XII. Copiaré los textos tal como los leí en el libro.




 1. La búsqueda del toro
Por las praderas de este mundo, atravieso sin descanso los altos pastos en busca del toro.
Siguiendo el curso de ríos sin nombre, perdido en los senderos de montañas distantes,
Falto de fuerzas y exhausto, no puedo encontrar al toro.
Tan solo escucho a las langostas chirriar en el bosque durante la noche.

2. El descubrimiento de las huellas
En la orilla del río, bajo los árboles, ¡descubro las huellas!
Incluso sobre la hierba húmeda veo sus pisadas.
En lo más profundo de las más remotas montañas las he descubierto.
Estas señales no pueden ser ocultadas más que la propia nariz, cuando uno mira al cielo.

3. Percibiendo al toro
Escucho el canto del ruiseñor.
El sol es cálido, el viento es suave, los sauces reverdecen junto a la orilla,
Aquí, ¡ningún toro puede ocultarse!
¿Qué artista puede dibujar esa enorme cabeza, esos majestuosos cuernos?

4. Atrapando al toro
Consigo agarrar al toro tras una terrible lucha.
Su enorme poder y voluntad son inagotables.
Sube hasta el altiplano por encima de la neblina,
o permanece en un barranco impenetrable.

5. La doma del toro
El látigo y la cuerda son necesarios.
De otro modo podría perderse en algún camino polvoriento.
Si se le sabe adiestrar se convierte en un animal muy dócil.
Entonces, obedece a su amo sin trabas.

6. Montando el toro camino a casa
Subido en el toro, tranquilamente regreso a casa.
El sonido de mi flauta resuena en la tarde.
Midiendo con mi mano la armonía pulsátil, dirijo el inagotable ritmo.
Cualquiera que escuche esta melodía se unirá a mí.

7. El toro trascendido
En lomos del toro, llego a casa.
Estoy sereno. El toro también puede descansar.
El crepúsculo ha caído. En un reposo absoluto,
me desprendo del látigo y la cuerda, en el interior de mi morada de paja.

8. El toro y el yo son trascendidos
Látigo, cuerda, persona y toro, todos se fusionan en la Nada.
Este cielo es tan vasto que ningún mensaje puede mancharlo.
¿Cómo puede un copo de nieve existir en el rugiente fuego?
Aquí están las huellas de los patriarcas.

9. Alcanzando la fuente
Demasiados pasos han sido necesarios para volver a la raíz y la fuente.
¡Mejor haber estado ciego y sordo desde el principio!
Habitando la verdadera morada de cada uno, sin prestar atención al mundo exterior.
El río fluye tranquilamente y las flores son rojas.

10. En el mundo
Descalzo y con el pecho desnudo, me mezclo con la gente del mundo.
Mis ropas están rotas y llenas de polvo, y me siento en un estado de perpetua bienaventuranza.
No utilizo ninguna magia para prolongar mi vida;
Ahora, frente a mí, los árboles muertos cobran vida.

   "¡Qué onda con el torito!". Estaba intrigado. En aquellos tiempos yo no era muy aficionado a la lectura ¡tomé el libro sólo por los dibujitos! pero mi curiosidad me obligó a leer el libro completo. Sólo así pude entender que la historia era simbólica, el supuesto toro era en realidad nuestra propia mente, esa condenada aplicación llena de cambiantes filtros; hermosos y horripilantes, que muchas veces hacen difícil percibir en "mundo real".

   Nuestra mente, inquieta y de apariencia indomable, es la causante de "trastornos" como el mío, en la que el estado de enamoramiento llena la cabeza de corazones, avecillas cantoras y ositos gominola, no me quejo, es agradable ver el mundo con esos ojos; pero cuando todo acaba, llega otra vez el filtro Modo Compungido, más gris que antes.

   ¿Habrá alguna forma de controlar el constante picoteo de la mente, y contemplar el mundo sin verlo a través de su filtro? El budismo zen parece tener la respuesta: la meditación, aunque sus métodos me parecieron una tortura.



   Hay diversas formas de meditar, según parece, y aquel libro las describía. Una de la más complicadas y que me pareció digna de un monje Shaolín, de la película "Retroceder nunca, rendirse jamás 6", fue la de simplemente, sentarse, cerrar los ojos, y con tranquilidad y sin aferrarse a nada, estar a merced de la mente y su tiroteo de pensamientos.

   Según decían, luego de practicar este tipo de meditación, la mente, como el toro, se tranquilizará, tanto que se puede llegar a un estado de no-mente y de perdida de la individualidad; te conviertes en el espectador, el escenario y el actor, en el todo; con capacidad de ver ¡más allá de lo evidente! Algo así como ver divinidad hasta en una calle gris de la ciudad.

   "¡Es complicado, ni loco haría eso!", pienso ahora. De adolescente era más curioso y atrevido, ello me llevó a seguir un camino un tanto místico de limitada duración. Ese intento de "iluminación" quedó atrás, además habían otras formas más fáciles de "controlar" la cháchara mental, como la meditación enfocada en la respiración, en un mantra, en una acción o hasta en una relación sexual (sexo tántrico). 

   Al final, como me dijo alguna vez mi hermano mayor: "Así te vayas de viaje por el mundo, el cambio que quieres no llegará desde el exterior con bonitos paisajes y ciudades hermosas, el cambio que quieres vendrá de tu interior".

   Así que nada, saldré a mirar por la calle con otros ojos, aún si el filtro Odio Mi Ciudad, esté activo.

   Espera... ¿sexo tántrico?

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2 comentarios:

  1. ¡Qué bueno! Me meo de risa el filtro rutina es el peor que nos ataca eh jajaja yo veo cientos de turistas aquí y yo no me asombro, sé que es bonito pero paseo sin ojos ya casi jajajaja.

    ¡Buen post diferente!

    P.D. Las fotos de Instagram quedan maravillosas con los 500 filtros diferentes que hay que no sé cuál elegir de tantos y la foto más tonta tiene 200 likes :) qué pasada!!!!! XD

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    1. Jajaja Caracoool, que bueno que te hayas divertido. 😀 La verdad que ya no estoy viajando mucho y necesitaba escribir algo, y bueno, los filtros del Instagram me dieron una idea.
      Y es que hay tantas impresionantes fotos en esa aplicación que una vez me pregunté ¿por qué aquí no es así? y ¡clic! ¡foto a mis perros! que son mis confiables comodines Instagrameros. 😆
      Aunque mi foto más "corazoneada" fue la de una florecilla, con más de 100 likes, luego intenté repetir y sólo conseguí 10.
      Ya no sé de qué depende, la hora, las etiquetas, la foto, el filtro, la alineación de los planetas...

      Muchas Gracias por comentar Caracolín 🐌
      Un abrazo.


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