El aseo, lavado y otras cosillas durante un viaje


   Sudar cual caballo en una calurosa tarde de verano en la ciudad de Lima y sin hacer nada es bastante incómodo, especialmente si el desodorante falla cuando uno más lo necesita. Situación que se agravaba cuando se me ocurre la brillante idea de caminar calles y calles bajo el rabioso sol. Y sabes, yo acostumbro a caminar a una velocidad extrema, casi como si fuera una marcha olímpica. La gente suele a veces asustarse al verme caminar así. Creo que las calles limeñas, me me contagian su agitado estrés.

   Entonces es obvio que el resultado final luego de tanta agitación sea terminar sudado hasta por donde no me da el sol. Motivo suficiente para tomar varios y refrescantes baños con agua fría para bajar la temperatura de mi "hercúleo" cuerpo y estar "hermoso" otra vez.

   Todo es muy fácil cuando uno tiene una casa en la ciudad ¡Oh la comodidad citadina! ¡¡¡pero espera!!! ¿y cuando me vaya de viaje? ¿cómo haré con mi aseo personal? ¿cómo lavaré mi pestilente ropa luego de una caminata por las montañas? ¿dónde haré mis "cositas" privadas?

   Hoy me parece increíble que no haya pensado en esas cuestiones cuando me fui de viaje con mi novia hace varios años atrás ¡oh y que sorpresas tuve en el camino por dios! y ahora que estoy viendo la posibilidad de hacer otro viaje aún más austero, es inevitable preocuparme un poco, pues nadie quiere tener a un zorrillo al lado, ni acoger a un hediondo hippie al usar el Couchsurfing.

   Antes de empezar con mis elucubraciones sobre el tema -vaya palabrita- te pasaré a contar lo que experimenté en aquel largo viaje entre el Perú y el Ecuador, para que quizá puedas tener una idea de lo que le sucede a un "mochilero" con respecto a su aseo y demás necesidades. Empecemos.

Aseo Personal

   Si quieres viajar y tienes pensado alojarte sólo en hostales o en hoteles súper baratos u hospedajes para mochileros "mendigos" con baño compartido como lo hice yo, casi no tendrás problemas con el tema del aseo personal. Porque normalmente esos lugares cuentan con agua corriente, algunos hasta te dan jabón (una mierda de jabón pero jabón al fin). Lo único duro es que a menudo estos lugares no suelen tener agua caliente, y si estás en un lugar frío como en la montaña ¡sufrirás! pero al final uno se acostumbra, porque es congelarse u oler a culo de perro: "¿pero cómo sabes de ese olor?", ¡tengo perros, no me pidas detalles!

   En casi todo el viaje de más de dos meses por el Perú y Ecuador pude bañarme cómoda y diariamente como Cleopatra, con dos únicas y terribles excepciones. La primera en Chamanga, Ecuador, un pequeño y olvidado pueblo al que llegamos por equivocación rumbo a Mompiche. El hostal donde nos alojamos, hecho de madera sobre el río (palafitos) no tenía agua corriente, sólo unos enormes contenedores plásticos con agua de dudosa procedencia que jamás toqué, felizmente nuestra estancia duró solamente una noche. 

   La otra mala experiencia fue en Bagua al norte del Perú. Nos alojamos en un hospedaje grande y de material noble que nunca tuvo agua, ni camas decentes. Nos enteramos luego que en esta remota ciudad habían fuertes restricciones del líquido vital... y de empatía con los viajeros según parece ¿qué les hice gente de Bagua? ¿por qué la mala onda?

   Con respecto a los productos que usé, mi botella de 400 ml de champú H&S (¡páguenme por la publicidad!), me duró los dos meses de viaje, inclusive me sobró, teniendo en cuenta que lo usé a diario. Igualmente con la pasta dentífrica. Los jabones son acumulables, durables y "fusionables".

   ¡Oh! olvidaba, sólo una vez tuve que usar el método de aseo llamado "del avioncito", que consiste en lavarse sólo las "alitas" (ALAS, nombre que damos los peruanos a las axilas), fue en un rústico hospedaje en Yungay en el Perú, que no tenía ducha.


El aseo durante un viaje
Hospedaje en Chamanga

Lavado de Ropa
   
   Todo un problema, porque mi escaso presupuesto no me permitió llevar la ropa a una lavandería, además sólo en 4 ocasiones nos alojamos en lugares donde permitían lavar y tender la ropa. Así que no quedaba otra que usar el baño y lavar a escondidas, pues en varios lugares estaba explícitamente prohibido.

   Una de mis "técnicas" era llevar algunas cosas al momento de tomar mi sensual duchazo y ponerme a lavar con jabón algunas camisetas mientras me enjabonaba para no levantar sospechas. 

   Lavar la ropa clandestinamente es fácil, lo difícil es secarla dentro del cuarto. Muchas veces la ropa adquirió un olor desagradable por haberla guardado húmeda dentro de la mochila, pero esa "fragancia" se iba con el uso... ummm bueno quizá no, quizá me acostumbré al hedor.

   Eso si, en lugares calurosos sudas más pero usas menos ropa (casi desnudo a veces) y hasta puedes andar con sandalias todo el día para ventilar los pies. Lo bueno es que puedes andar así en donde sea, no ahorras en jabón para la ropa sino en ropa, motivo suficiente para preferir lugares calurosos (costa norte y selva del Perú, Ecuador, etc.)

El aseo durante un viaje
Los perros se desmayaban a mi paso XD

El Llamado de la Naturaleza

   En ese tema sí sufrí mucho. La pasé muy mal y déjame advertirte de lo que te pasará, como vuelvo a repetir, si viajas con un presupuesto bastante limitado.

   Primero un reclamo a mis compatriotas peruanos. No puede ser que seamos tan sucios y desconsiderados. El 99% de los baños compartidos de los hospedajes y hostales fueron una literal mierda. Es como si lo hicieran con intención, adrede, déjame ser explícito. La gente hacía su mierda en cualquier lugar menos en el inodoro, y si lo hacían donde correspondía dejaban todo lo más asqueroso posible, hombres y mujeres por igual, pues Caroline me contó que sucedía lo mismo en el baño de las mujeres.

   Mi consejo, ¡sé fuerte! ¡¡¡muy fuerte!!! y si el baño está demasiado sucio llama al administrador para que haga algo ¡reclama! pero si lo puedes solucionar por tus medios, ¡adelante! pero toma todas las precauciones, desinfecta, las botellitas de lejía son baratas.

   Al otro extremo está Ecuador, y tomando mi experiencia en ese país puedo llegar a la conclusión de que los ecuatorianos nos llevan una considerable delantera en conciencia ciudadana ¡están a años luz de distancia de nosotros! Ningún hospedaje con baño compartido estuvo sucio ¡todos limpios! sin caca ni orines, hasta el más rústico, el de Chamanga sobre el río tenía el inodoro viejo pero limpio, a pesar de no tener agua corriente. En la foto de abajo pueden ver la prueba, aunque claro, todo iba a parar al río, nada es perfecto, pero igual una lección para aprender de nuestros hermanos ecuatorianos.


El aseo durante un viaje
Un inodoro en Chamanga, Ecuador, eso oscuro no es lo que piensan

   "¿Y cómo enfrentaré ese tema ahora?", pues no tengo la más mínima idea, sé que me enfrentaré a los mismos problemas de antes, quizá estoy un poco más "curtido", eso quizá ayude, espero. Lo novedoso ahora es que pasaré algunos días en casa de algunos amigos que he hecho en estos años en distintos lugares del Perú y Ecuador. Sé que no será suficiente, de todas formas a veces hay que pasar por estas situaciones o dormir en carpa (lo que será algo nuevo para mí), ¡pero  vamos! tampoco es un gran drama, sólo son incomodidades que a veces podemos encontrar en el camino, así que pa´lante no más, ya te contaré si en este nuevo viaje me convierto en un zorrillo apestoso.

   Y dime ¿tú has lidiado con estos problemas? Cuéntame en los comentarios :)


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