Danza con lobos en las Islas Palomino

Islas Palomino
Información y mapa de recorrido al final

   Se presentó sin avisar. Era el dolor. Dolor recorriendo cada músculo de mi cuerpo a tempranas horas de la mañana, pero ¿por qué? ¡si aún soy joven! ¡espera! ¿acaso fue un sueño? 

   Mientras salía de la somnolencia, mi lento cerebro se puso a trabajar y segundos después me envió algunas primeras imágenes: islas, mar, olas. ¡oh es verdad! ¡ayer estuve danzando con lobos marinos en pleno océano! ¡y frente a las costas del Callao! ¡que loco! pero ¿cómo sucedió?

   ¡Fácil! todo fue a consecuencia de algún tipo de atracción mental, o quizá gravitacional o quien sabe si no fue una conspiración illuminati. Pero tranquilo, ahora te paso a explicar el porqué.

   Para empezar y como dato práctico te mencionaré algunas cosas sobre el lugar en donde se desarrolló esta historia.

   Todos alguna vez hemos visto la Isla San Lorenzo ¿no? Si has ido por la Costa Verde de Lima la has tenido que ver, o si subes a un lugar alto, un cerro, o cuando vuelas en avión. Como dato geográfico, te diré que la isla San Lorenzo es la isla más grande del Perú.

   Y por qué te hablo de esta isla, sencillo, para darte una referencia. La historia de la danza con lobos que te contaré sucedió en las pequeñas Islas Palomino, unos pequeños montículos de tierra y rocas que se encuentran al este de la San Lorenzo, en los dominios del gran Poseidón, perdón, la Mama Cocha.

Pide y el Universo proveerá ¡sí claro!

   Sabes, no me considero un amante del mar. Imagina, hasta hace poco no sabía nadar. Así que la mayor parte de mi vida me mantuve lejos del agua (No pienses mal, si me baño). Todo esto motivó a que mi interés por todo lo relacionado con el mar no me llamara mucho la atención. Sólo disfruto de la playa, en la arenita nomás, pero si me daban a elegir navegar en el mar o caminar por las montañas, mi elección hubiera sido asfixiarme en la montaña.

   Pero con las Islas Palomino pasó algo distinto. Sólo meses atrás y mientras "navegaba" (¡mira tú!) por la Internet, me enteré que en este ambiente de agua salada, pececillos y aves guaneras, había un lugar donde los visitantes tenían la grandiosa oportunidad de nadar junto a los salvajes lobos marinos.


Isla el Frontón y San Lorenzo
La isla El Frontón y la San Lorenzo, entre ellas se puede ver a las islas Cavinzas

Muelle Sur del Puerto del Callao
El muelle sur en el puerto del Callao

   Nadar con lobos de mar... ¡pum! el deseo quedó grabado en mí desde aquel momento ¡quiero ir a las islas Palomino ya! pensaba impaciente. Y es aquí donde mi hermano mayor entra en escena.

   Sabes, mi hermano mayor fue quien trajo la novedad de "El Secreto, y el poder de la atracción", aquel video-libro que estuvo de moda hace unos años atrás. En él se pregonaba básicamente: imagina fuertemente y podrás obtener lo que deseas. Y bueno, fue así que deseé y redeseé casi pujando pero el "elefante" nunca se dignó a aparecer. (vean el video) ¡Esto no sirve! ¡vendedores de humo! llegué a reclamar en silencio.

   Pero para este incrédulo la oportunidad llegó en el momento menos pensado, como caída del cielo, cuando por medio de la bloguera y ahora amiga, Indira Palomino de Viaja Por Peru, fui invitado a un viaje de prensa o "Press Tour" a las Islas Palomino ¿coincidencia o funciona esa vaina?

La mar estaba serena, serena esta la mar

   Desperté feliz y ansioso el día del viaje de prensa. Era una bonita y soleada mañana de verano en el Callao, un día perfecto para nadar con los lobos. Después de esperar a los invitados, muchos de ellos periodistas de televisión, partimos desde el muelle dársena del Callao en una pequeña lancha. Esta luego nos llevó hacia el moderno catamarán Mikeira, embarcación que nos llevó hasta nuestro destino.

   El Mikeira es un catamarán, es decir una barco con dos cascos, este es amplio, seguro y muy cómodo. Cuenta con dos niveles. En el primero había un comedor, varias mesas y hasta con una pequeña barra de bar; y en la parte posterior se estaban los baños. En el segundo nivel, sólo hay asientos desde donde tenía una panorámica vista. Mucho mejor que ir en lancha. Yo estaba más que encantado.


Catamarán Mikeira
Llegando al catamarán Mikeira


Dentro del Catamarán

      Ya "instalados" en los confortables asientos del segundo nivel empezamos el tour. Este inició bordeando lentamente la costa del Callao, específicamente del distrito de La Punta.

   Uno de los integrantes de la tripulación del catamarán hizo de guía, y nos dio mucha información sobre cada cosa que veíamos en el momento, pero fue difícil para mí escucharlo. Ya que mi cerebro apagó mis oídos y sólo estuve atento a todo lo que captaban mis ojos, pues era un lugar nuevo para mí. Era como un niño descubriendo el mundo, pues nunca había visto el Callao desde el mar.

   Las islas Palomino no son visibles gran parte del viaje, pero daba la impresión de cercanía, pues la enorme isla San Lorenzo hace errar el cálculo de las distancias a cualquiera. Iba a ser emocionante también poder estar tan cerca de la San Lorenzo, es imposible ignorarla. Aunque no estaba en los planes del tour desembarcar allí, pero hubiera sido genial, quizá en otra oportunidad. 

   Leí por ahí que en cierta parte de esta isla hay una hermosa playa, aunque tampoco debemos olvidar que en la isla San Lorenzo existe una base naval, lo que significa que el acceso no es libre al cien por ciento.

Islas Palomino
Periodistas en la proa, no tapen o los paso por la quilla :D

Islas Cavinzas
Las Islas Cavinzas

   En general el viaje fue relajado y calmo. Sin embargo, mientras miraba despreocupado por la proa, algo llamó mi atención. Eran unas olas rompiendo en medio de las aguas, como si algo emergiera provocando ese espectáculo. Según el guía era la zona conocida como El Camotal, lugar que estuvo unido al Callao antes del terremoto y posterior maremoto allá por el año de 1746, una especie de "Atlántida" peruana.

   Había oído ese rumor, incluso lo escuché de mi padre, que lo recibió de mi abuelo que fue pescador, pero es sólo una leyenda. El Camotal tiene una explicación más mundana. Este es sólo una aglomeración de arena y rocas traídas por las fuertes corrientes que confluyen allí, además no hay registros en los mapas de la colonia del supuesto Callao sumergido.

   No negaré que a veces un toque de misterio, dramatismo y romanticismo es más atrayente, como la historia del Callao sumergido, y sus tañidos de campanas de iglesia que según dicen algunos viejos pescadores, se pueden escuchar si pasas por allí, pero es falso.

   Ya cerca a las Palomino, los nervios me dominaron, había llevado 2 cámaras fotográficas y una videocámara. No pude usar ninguna de esas cosas porque minutos antes de llegar, el instructor para el nado con los lobos nos hizo bajar al primer nivel para darnos las recomendaciones, y también para colocarnos el traje de buzo. Eran aguas muy frías y debíamos estar protegidos.

   Tengo algo de experiencia navegando, pero al pasar por las islas Cavinzas, unas islas algo blanquecinas por las heces de las aves, el mar enloqueció. Fue un poco aterrador, llegué a desorientarme un poco. El catamarán se convirtió por unos minutos en una montaña rusa que transformó poco a poco a varias personas en Hulk, no por la furia ni por la fuerza, sino por el color verdoso de sus rostros por el mareo. 

   Felizmente la agitación no duró mucho. Un fuerte olor y los gruñidos de los lobos marinos de pronto se hicieron notar y entusiasmaron a todos. El mareo pasó a segundo plano, habíamos llegado a las islas Palomino y la hora de la ¡danza con lobos! había llegado ¡tatanka!

Lobo Marinos en las Islas Palomino
Juguemos en el bosque... ¿bosque?

Islas Palomino
Muchos lobos

Lobos Marinos en las Islas Palomino
Que lindos los lobitos de mar, son como perros con aletas

    ¿Qué te puedo decir? fue una experiencia inolvidable. El nado duró aproximadamente 30 minutos, y debo confesar que al principio no la pasé muy bien. Hacía mucho tiempo que no nadaba, y hacerlo en el mar agitado y con fuertes corrientes me agotaron en extremo. Pero igual me gustó mucho. Estos lobos no son nada tímidos, incluso uno de ellos llegó a tocar el rostro de una chica con el hocico ¡la beso! mejor dicho, y a mí sólo me toquetearon los pies. 

   La pregunta era ¿nos estaban recibiendo juguetonamente? ¿o nos estaban amenazando cual pandilla de matones para que nos fuéramos? jamás lo sabremos. Justo esa es la razón por la que hoy en día se está estudiando el impacto de estas visitas humanas a su territorio, pero no te preocupes, los expertos nos contaron que a diferencia de las Islas Balletas, en esta islas los lobos no tienen criaderos permanentes, lo usan más como lugar de descanso. Es la razón por la que se permite estos "acercamientos del tercer tipo", sino estarían prohibidos.

   Las únicas fotos que pude tomar a los lobos las hice al regresar al catamarán, ya cuando partíamos, pero el recuerdo del encuentro acuático había quedado grabada en mi memoria. ¡Bueno ya! la próxima vez llevo una cámara resistente al agua, la necesito urgentemente.

   Los que sí pudieron filmar en abundancia fueron los reporteros de televisión. Cada uno tenía su propio camarógrafo. Por cierto, he aquí la nota que uno de ellos hizo para un canal limeño, en donde se puede apreciar nuestra experiencia. Casi finalizando el video aparecemos Indira y yo hablando de nuestras impresionantes impresiones loberiles acuáticas ¿ah? 

Nota que salió por la TV (Indira y yo salimos en el minuto 5:08)

Mi vídeo, no pude filmar a los lobos

   Mientras recuperaba el aliento sentado en los asientos, pues mis piernas casi no podían mantenerme en pie, ya habíamos dejado a las islas Palomino atrás, y nos acercamos a la isla San Lorenzo, a su cara oculta desde el Callao. Bordeamos una zona con altos acantilados y varios islotes. En uno de ellos hicieron su aparición decenas de adorables y elegantes pingüinos de Humboldt. 

   Es raro ver pingüinos en estas latitudes y tan cerca a un lugar con bastante actividad humana, pero allí estaban, vestidos de gala tomando sol. 

   Lamentablemente nos contaron que estas aves frecuentemente confunden el plástico con comida, lo que a veces es mortal, por fortuna se están tomando medidas para protegerlos y aumentar su amenazada población.

   Luego de los pingüinos el viaje se hizo con tranquilidad. Ya con rumbo al Callao, y con las expectativas cubiertas al máximo, la hora del relajo llegó, música, comida y tragos a bordo. Yo llegué a "marearme" pero por el alcohol... ¡soy "cabeza de pollo"! lo sé.

   Así fue como pasó todo y ahora ando adolorido por la exigencia física. Sólo me queda decirte: ¿Y entonces? ¿te animas a conocer y a nadar con los lobos marinos en las Islas Palomino? ¡te lo recomiendo! 

   Si vives en Lima lo tienes a un paso, no tienes que viajar kilómetros al sur para estar en contacto con la naturaleza ¡oh lo olvidaba! en este Press Tour también fueron niños, así que fácilmente se puede pasar una bonita mañana y tarde en familia ¡eso si! tienen que saber nadar para poder "danzar" con los lobos. Requisito obligatorio.

Pingüinos de Humboldt
¿Adónde tan elegantes, dónde es la fiesta?

Isla San Lorenzo
Acantilados en la isla San Lorenzo

Algunos datos finales:

- No piensen en el mareo, lo peor es pensar en ello, mientras uno mantenga la cabeza ocupada, los mareos no aparecerán, nada de pastillas y todas esas cosas, eso sólo los sugestionará. Procuren comer algo ligero y no grasoso antes de partir.
- Protejan su piel, lleven siempre protector solar.
- Lo repito otra vez, deben de saber nadar si tienen pensado meterse al mar y procuren estar en forma, nadar en el mar agitado y con corrientes en algo pesado.
- Si te interesa la fotografía lo mejor es llevar una cámara con un buen teleobjetivo, yo llevé una pero el lente estaba sucio, acabo de enterarme al descargar las fotos :(
- Si desean ir la mejor forma es contratando los servicios de T&T Tour Marino, el tour dura casi 5 horas, gente muy profesional y su embarcación, el catamarán Mikeira es muy estable para que no te marees y además tiene un buen precio, te dejo sus datos:   


T&T Tour Marino


Correo:

ventas@tourmarinocallao.com
operaciones@tourmarinocallao.com

Teléfonos:

Oficina: 675 0844 
RPC: 9871 31966 / 94717 1835
Contactos: Cecilia Salas Cuadros y Kely Villanueva


   Quiero agradecer por la oportunidad de conocer este maravilloso lugar a Indira Palomino, Isabel Iwaya y a toda la gente de T&T Tour Marino. Muchas Gracias :)


Ruta del Tour
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