Moyobamba y el Morro de Calzada

Orquídeas en Moyobamba
Mapa e información al final (Fotos: CLD)

   Una alarmante hinchazón transformó el tobillo de mi intrépida compañera. La inflamación era tanta que todo su pie parecía cada vez más al de un elefante, pero a pesar del molesto dolor que ella sentía, la caminata y posterior ascenso al Morro de Calzada en Moyobamba continuó. 

   Pero ¡cómo persuadir a mi compañera a volver a la ciudad! si en su cabeza se agitaba ese instinto explorador capaz de negar cualquier malestar físico, además conocía su carácter, y sabía que sólo obtendría de ella un gran y serio: "¡CONTINUEMOS!", respuesta que finalmente llegué a confirmar.

   ¡Oh Moyobamba! cálida, amable y risueña. La ciudad de las Orquídeas la llaman, y cómo no nombrarla así, si alberga a una gran variedad de estas hermosas flores nativas. Más de 3 mil especies nos dijeron, y vimos muchas de ellas con sus diversas formas y colores. ¡Oh! y cómo olvidar también, el tranquilo discurrir del caudaloso río Mayo sobre el peque peque (canoa) que nos llevó de paseo por esta sucursal del cielo ¡cómo olvidar!

   Pero si tuviera que escoger algún símbolo representativo de Moyobamba, antes que las orquídeas o el río, yo elegiría a la enorme mole de roca cubierta de árboles visible desde cualquier punto del valle, el Morro de Calzada.

Río Mayo, Moyobamba
Navegando sobre el río Mayo en Moyobamba

   El Morro de Calzada es un cerro que destaca entre el relieve de suave pendiente de la selvática Moyobamba, lo que lo convierte en un excelente mirador de todo el valle del Alto Mayo. Destaca también la frondosa vegetación que la cubre, razón suficiente para convertirse en un lugar al cual visitar.

   Llegar al morro fue bastante fácil. Sólo bastó tomar un auto colectivo desde la ciudad de Moyobamba con dirección al distrito de Calzada, nos tomó apenas unos 20 minutos de viaje. Desde ese punto sólo es cuestión de seguir el sendero que lleva hasta la falda del morro, son unos 3 kilómetros aproximadamente. Luego hay otro sendero en ascenso de otros 3 kilómetros rumbo a la cima.

   Considerando el magullado pie de mi valiente compañera, hubiese sido una buena idea tomar un auto o mototaxi hasta la misma falda del morro, pero no pudimos, ¡no había ningún transporte en donde estábamos! 

   Por momentos el dolor en el tobillo de Caroline nos obligó a bajar el ritmo de la caminata, pero ella no se daba por vencida. Sabes, tengo la novia más fuerte del mundo, en su lugar yo estaría llorando.

   Pero la nublada y templada mañana, nos ayudó a continuar, a paso lento pero firme, siguiendo el sendero que serpenteaba entre las solitarias chacras pobladas de vacas que eran nuestra única compañía. Algunas reses nos miraban con desconfianza, y otras parecían tener intenciones de salir a embestirnos.

Camino al Morro de Calzada en Moyobamba
Vaquitas poseras

rumbo a morro de Calzada Moyobamba
Bovino en el sendero ¡sé bueno, sé bueno!

Uno se siente observado por vacas ninja

   Una recomendación viajero, parecerá obvia, pero fue algo que no tomamos en cuenta en este lugar ¡los mosquitos y demás bichos chupa sangre! Ya habíamos pasado por la selvática Tarapoto y como les conté en una anterior entrada, yo no conocía la selva peruana, pero me la imaginaba llena de bichos. Hoy les puedo asegurar que en Tarapoto y Moyobamba no hay muchos insectos hematófagos, inclusive puedo afirmar que más mosquitos hay en mi "natal" Paramonga, y esta se encuentra en plena costa central peruana.

   Sin embargo dentro del morro, pagamos el precio por el descuido y exceso de confianza, no llevamos repelente, y fue casi imposible estar quieto, tuvimos suerte de no quedarnos anémicos por tanta picadura. Repelente para la próxima.

   Ya en el morro la caminata se tornó más interesante, porque el oscuro y estrecho sendero desaparecía entre los árboles y la maleza, pues no hay un camino muy señalizado, pero allí está la emoción, sentirse una explorador de nuevos mundos es algo que a ella y a mí nos gusta sentir, con ciertos límites, claro está.

Morro de Calzada
El morro de Calzada, nuestro destino

Morro de Calzada, Moyobamba
Felizmente era una mañana nublada sino no la hago :D 

   No soy un experto en flora pero vi muchas variedades de árboles, algunos gigantescos, otros que parecían del periodo jurásico, también vi a los famosos huayruros en su estado natural, aquellas semillas rojas con un punto negro que según se dice, traen buena suerte. Mi madre las suele colocar dentro de su monedero para, según las creencias, atraer el dinero en abundancia ¡100 huayruros para mí por favor!

   De fauna no vi mucho, sólo insectos y una ocasional ave que pasaba furtivamente por el camino. Lo que si nos asustó un poco fue escuchar unos extraños crujidos. Eran como unos pasos que provenían desde la profundidad del oscuro bosque, por momentos nos detuvimos para observar y escuchar con atención de qué se trataba, pero nunca logramos descubrir la fuente, sólo mi imaginación me atormentaba con imágenes del chupacabras o de un pishtaco.

Morro de Calzada Moyobamba
Ya en el morro el camino es estrecho

Morro de Calzada Moyobamba
Jugando a ser Tarzán

   Pero como es frecuente, nuestra realidad peruana vendría a malograrnos el día al alcanzar la cima. Lo que debía ser un momento estremecedor cambió rápidamente a ira descontrolada. El impresionante espectáculo que nos ofrecía la naturaleza fue corrompido por la gran cantidad de basura en la cima. Botellas de plástico, envases de poliestireno, bolsas de todo tipo, lamentable.

   Yo me pregunto y disculpen la expresión pero ¿dónde diablos tienen la cabeza la gente que arroja toda esa basura? ¿acaso en su ignorancia creen que estos elementos se disolverán con la lluvia? ¿tan difícil es colocar la basura en la mochila y llevársela? ¿acaso les pesa el culo?

   Llegar a la cima se convirtió en una mala experiencia a pesar de la hermosa vista del valle del Alto Mayo, y de las nubes que casi estaban al alcance de nuestras manos.

   Felizmente mi compañera resistió bien la caminata y su lesión no empeoró. No pudimos quedarnos mucho tiempo en la cima, el motivo era obvio, pero también porque las nubes se iban tornando negras lo que indicaba una posible lluvia torrencial.

Vista de Moyobamba desde el Morro de Calzada
¡Misión cumplida Carito!

   ¿Es recomendable ir al morro de Calzada? pues sí y mucho, este bonito lugar no tiene la culpa de recibir a gente sin conciencia, y para mí es uno de los lugares que más atesoro de Moyobamba.

   Felizmente he visto que están poniendo en valor todo este lugar, pronto será un interesante destino turístico al cual proteger y cuidar, no sé cuánto se habrá avanzado el proyecto hasta el día de hoy, pero por algo se empieza.

   Viajero si vas al Morro de Calzada recuerda cuidar esta maravilla que nos ofrece nuestro Perú natural ¡anímate! y date una vuelta por Moyobamba, La Ciudad de las Orquídeas y del encantador Morro.

También puedes visitar:

Jardín botánico San Francisco de Moyobamba. Allí encontrarás a las miles de especies de orquídeas nativas y otras plantas exóticas de la zona. En ese lugar también vinos muchos colibríes, Caroline quedó fascinada.

- Baños Termales de San Mateo. Ubicado muy cerca a la ciudad, es una excelente opción para relajar los músculos luego de una caminata. Allí tienen piscinas, pozas además de lugares donde comer. Muy recomendado.


ACTUALIZACIÓN 2016: Últimamente me he puesto en contacto con amigos de Moyobamba y me han contado que se han realizado tareas de limpieza y señalización en el morro, parece que las autoridades y los visitantes ya se van dando cuenta del valor de este bonito lugar ¡enhorabuena!

Morro de Calzada en rojo

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